La 28 de octubre exhibe intereses y ataques disfrazados de crítica política

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Por Chester Hernández

En Puebla, la política volvió a mostrar su rostro más mezquino. Lo que se presentó como una “rueda de prensa”

Por parte de la 28 de octubre por parte de Rubén Sarabia Sánchez “alias simetrio”, Darinel Keller, Alejandro Martínez de la normal de teteles, Pascual Bermúdez, Enrique López Hernández terminó exhibiendo a un grupo de personajes que, más que defender causas ciudadanas, dejaron en evidencia la protección de sus propios intereses políticos y económicos. Bajo el disfraz de la crítica y el supuesto interés público, varios actores se unieron como pandilla para intentar golpear mediáticamente al gobierno del hoy gobernador Alejandro Armenta.

Resulta evidente que detrás de los ataques existe molestia e incomodidad por las decisiones que el actual gobierno ha tomado en favor de los poblanos. Cuando durante años ciertos grupos gozaron de privilegios, contratos, influencias y beneficios personales, jamás levantaron la voz por las verdaderas necesidades del estado. Hoy, al verse desplazados de esos espacios de poder, recurren al espectáculo mediático para intentar desacreditar una administración que ha comenzado a poner orden y priorizar el bienestar social.

Durante dicha rueda de prensa, uno de los participantes incluso se quejó públicamente de que el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, presuntamente habría filtrado o difundido fotografías donde aparecen personas encapuchadas. Sin embargo, lejos de aclarar el contexto o deslindarse con argumentos sólidos, el reclamo pareció más una reacción de incomodidad ante imágenes que generaron cuestionamientos públicos. La molestia exhibida dejó más dudas que respuestas y evidenció el nerviosismo de quienes hoy intentan desviar la atención.

La estrategia es clara: fabricar escándalos, victimizarse y lanzar acusaciones sin sustento con el objetivo de generar desconfianza entre la ciudadanía. Sin embargo, los poblanos saben distinguir entre quienes trabajan y quienes únicamente aparecen cuando sus intereses son afectados. La desesperación de estos grupos quedó reflejada en una conferencia llena de ataques, señalamientos y discursos reciclados que poco aportan al desarrollo del estado.

Mientras algunos se organizan para defender privilegios, el gobierno estatal continúa impulsando acciones y proyectos enfocados en seguridad, infraestructura, programas sociales y desarrollo económico. Esa es la diferencia entre gobernar para el pueblo y gobernar para unos cuantos.

La ciudadanía merece debates serios y propuestas reales, no espectáculos montados por quienes hoy se sienten incómodos porque ya no controlan los beneficios que durante años obtuvieron desde las sombras del poder. Puebla necesita unidad y trabajo, no campañas de desprestigio impulsadas por intereses personales disfrazados de preocupación pública.

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