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Por Chéster Hernández
Han pasado 14 años y el caso de presunta negligencia médica en contra de la Beneficencia Española continúa atrapado entre la indiferencia institucional, las complicidades y la incapacidad de las autoridades para impartir justicia. Mientras la víctima permanece postrada en una cama, con una vida marcada para siempre, el expediente parece condenado al olvido en los archivos judiciales.
A pesar de la existencia de diagnósticos y resoluciones emitidas por la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed), las autoridades no han actuado en contra de los médicos señalados: Félix Urbina Fernández y Guillermo Victoria Morales, quienes continúan sin enfrentar consecuencias legales por los hechos denunciados.
El caso se sigue ventilando en el Juzgado Primero bajo el expediente 429/2016, una carpeta que, según denuncian familiares y allegados de la víctima, “duerme el sueño de los justos”, reflejando la lentitud y la falta de voluntad de un sistema judicial que parece proteger más a los poderosos que a los ciudadanos.
La víctima sigue viva, pero sobreviviendo entre el dolor, las limitaciones físicas y el abandono de las instituciones encargadas de garantizar justicia. Catorce años después de que, presuntamente, una mala práctica médica le destruyera la vida, la reparación del daño y las sanciones a los responsables siguen sin llegar.
Este caso no sólo exhibe una presunta negligencia médica; también desnuda un problema más profundo: un sistema donde los expedientes se empolvan, las víctimas envejecen esperando respuestas y la justicia se convierte en un privilegio inaccesible.
Mientras el tiempo avanza, la impunidad permanece intacta. Y con ella, la pregunta que sigue sin respuesta: ¿cuántos años más tendrán que pasar para que las autoridades actúen?
Y por qué la #BeneficenciaEspañola no responde
