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Vecinos del conjunto habitacional Infonavit San Jorge edificio 12008 cerca de la laguna Chapulco- Centenario viven una tensa situación con un “vecino gandalla” que se ha apropiado de una zona verde que antes era para el esparcimiento y zona de juegos infantiles.
El área verde funge como estacionamiento de carros descompuestos y de otros que, de acuerdo con un recorrido hecho por la zona, se ven, circulan con regularidad.
Debido al abandono de una camioneta tipo pick-up y otras pertenencias del “vecino gandalla”, quien se ha aliado con demás familia para seguir construyendo; los juegos infantiles están secuestrados.
Aunque los habitantes de la zona han querido ponerle ultimátum al “vecino gandalla” para que retire sus pertenencias del lugar, por el contrario, ha comenzado a hacer más grande la apropiación ilegal.
El área verde que era de uso común, en la que incluso antes había una palapa con vista a la laguna de Chapulco ahora ha sido invadida y convertida en un depósito de objetos y es foco de problemas sanitarios. “Antes la gente se sentaba, pero ahora ya no la ocupa”.
Mencionaron que incluso su hija y su yerno, quienes viven en el edificio de enfrente, están “agrandando ahí para meter sus cosas”.
De la camioneta abandonada y unas jaulas que el residente mantiene, “ya salen ratas” se quejaron los residentes, las cuales suelen aparecer durante la noche. Estos roedores se han llegado a meter a los carros que se estacionan en las cercanías.
Adicionalmente, el área se encuentra “muy descuidada” ya que en el pasado el residente también tenía perros en el lugar y en temporada de lluvias “huele muy feo”.
Hubo incluso un tiempo en que gatos callejeros usaban el sitio como nido, metiéndose a través de la reja.
Los intentos de diálogo por parte de la comunidad han sido infructuosos. Anteriormente, los vecinos intentaron hablar con el residente, pero él “solo ignora” las peticiones.
La razón principal de la falta de confrontación es que el individuo es una persona “muy violenta”, por lo que tratan de evitarlo por temor a represalias.
Ante la imposibilidad de resolver la disputa directamente, los vecinos recurrieron a las autoridades. Hace aproximadamente tres o cuatro meses se hicieron reportes iniciales al número 072, siendo remitidos posteriormente a los números 053 o 051.
Pero la respuesta de las autoridades, sin embargo, les ha sido decepcionante. Los vecinos fueron informados que, si el residente “no quiere quitar la jaula o el carro, pues no pueden hacer nada”, sólo podrían “venir a hablar con él”. Los afectados lamentan que las autoridades no les hacen caso.
Cabe destacar que el cuidado de esta área verde no se incluye en la administración del servicio de mantenimiento, pues este se realiza únicamente “dentro de los edificios”.



