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La Puerta del Perdón de la Catedral de Puebla, consagrada en 1649, constituye un símbolo de fe y de reconciliación, y se abre cada 25 años con motivo del Año Jubilar.
Este acceso se vincula con la concesión de indulgencias y la remisión de los pecados en determinadas celebraciones religiosas. Al atravesarla, los creyentes experimentan un acto de purificación y reconciliación en su encuentro con Dios. Esta práctica se inspira en la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro en Roma, instituida por el Papa Alejandro VI en el Año Santo de 1500. Dicho umbral se abre exclusivamente en los años jubilares, lo que lo convierte en un paso solemne para los fieles que buscan la renovación espiritual.
Su apertura, que ocurre cada 25 años, es acompañada por procesiones y ceremonias que resaltan la importancia de la fe, la esperanza y la vida comunitaria.
La Puerta del Perdón de la Catedral de Puebla será clausurada el próximo 28 de diciembre, al concluir el Año Jubilar, y no volverá a abrirse sino hasta dentro de 25 años, informó Monseñor Víctor Sánchez Espinoza durante la misa dominical del 23 de octubre.
El prelado señaló que esta tradición otorga indulgencias a los fieles y que, además, puede abrirse en circunstancias extraordinarias, como la toma de posesión de un nuevo arzobispo o con motivo de un fallecimiento.
Es pertinente recordar que la apertura anterior tuvo lugar el 29 de diciembre de 2024, en una eucaristía presidida por Sánchez Espinoza, y permaneció abierta durante todo el año 2025.
El Jubileo, también denominado “Año Santo”, se celebra cada cuarto de siglo, y en 2025 estuvo dedicado a la reconciliación, la conversión y la renovación espiritual.
