Prepotencia sobre ruedas: mujer influyente convierte ciclovía del Periférico en pista privada

Loading

Por Chéster Hernández
La impunidad volvió a circular esta tarde por el Periférico. No lo hizo a pie ni en bicicleta, sino al volante de una camioneta de lujo conducida por una mujer identificada como “influyente”, quien decidió que la ciclovía —un espacio destinado a la movilidad segura de ciclistas y corredores— era su calle personal.
Los hechos ocurrieron la tarde de este viernes, cuando automovilistas, deportistas y peatones fueron testigos de una escena tan peligrosa como indignante: la conductora ingresó deliberadamente a la ciclovía del Periférico y avanzó varios metros aventando la camioneta contra ciclistas y corredores que utilizaban el espacio de manera legítima. Gritos, maniobras desesperadas y momentos de pánico marcaron una acción que pudo haber terminado en tragedia.
Lejos de tratarse de un error o una confusión vial, testigos aseguran que la mujer actuó con total conciencia y soberbia, tocando el claxon y obligando a las personas a hacerse a un lado, como si su estatus social le otorgara derechos por encima de la ley y de la vida ajena. La ciclovía, diseñada para proteger a los usuarios más vulnerables de la vía pública, fue reducida a un obstáculo menor frente a la prisa y el abuso de poder.
La reacción ciudadana no se hizo esperar. Varios testigos documentaron los hechos y dieron aviso a las autoridades, quienes finalmente lograron detener a la conductora a la altura de Ciudad Judicial. Para entonces, el daño ya estaba hecho: no sólo se puso en riesgo la integridad física de varias personas, sino que se evidenció, una vez más, la profunda desigualdad con la que se aplica la ley en el espacio público.
Este episodio no es un hecho aislado, sino un reflejo de una cultura de privilegio arraigada, donde algunos consideran que el dinero, las influencias o el apellido pesan más que el reglamento de tránsito y el respeto básico por los demás. Mientras ciclistas y corredores luchan diariamente por espacios seguros y por el reconocimiento de su derecho a la ciudad, otros utilizan la fuerza de una camioneta como herramienta de intimidación.
La pregunta es inevitable: ¿habrá consecuencias reales o el caso se diluirá entre llamadas, favores y silencios cómplices? Si la ley no se aplica con firmeza, la ciclovía del Periférico seguirá siendo un símbolo vulnerable, no de movilidad sustentable, sino de una impunidad que atropella, literal y figuradamente, a quien se le cruza en el camino.

Entradas Destacadas