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La propuesta de reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, conocida como Plan B, tendría efectos importantes en Tlaxcala en caso de aprobarse: por un lado, implicaría un recorte de 292 millones 903 mil 696.81 pesos al presupuesto del Poder Legislativo y, por otro, aumentaría la representación en los ayuntamientos con la creación de 70 nuevas regidurías a partir de 2027.
La iniciativa, enviada al Senado, plantea reducir privilegios y fortalecer la revocación de mandato. Para ello, propone modificar el artículo 116 constitucional y establecer que el presupuesto de los congresos locales no rebase el 0.70 por ciento del gasto total estatal, con el objetivo de mantener equilibrio en el uso de los recursos públicos.
De concretarse la reforma, el Congreso de Tlaxcala tendría que disminuir cerca del 60 por ciento de su presupuesto actual, que supera los 500 millones de pesos, para ajustarse al nuevo límite.
Asimismo, el planteamiento impacta en la integración de los cabildos, al fijar un mínimo de siete regidores por municipio. Esto provocaría un incremento en la representación municipal, al pasar de 350 a 420 regidores en la entidad.
En suma, la propuesta busca reducir el gasto legislativo y ampliar la representación local, aunque implicaría cambios relevantes en la estructura política y financiera del estado.

