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Por Chéster Hernández
Un nuevo caso que pone en entredicho la imparcialidad de las instituciones de justicia en la región ha comenzado a circular con fuerza en Texmelucan y Tlaxcala. Audios atribuidos a un individuo identificado como Pablo Minor., conocido con el alias de “El Chachalaco” y señalado previamente por actividades delictivas, han generado indignación pública al presumir su liberación tras haber sido detenido por el delito de robo de vehículo.
En las grabaciones, difundidas a través de redes sociales y servicios de mensajería, el sujeto afirma haber recuperado su libertad en un tiempo inusualmente breve gracias a la intervención de un familiar directo que, según sus propias palabras, sería la actual gobernadora de Tlaxcala. De confirmarse la veracidad de estos dichos, el caso podría constituir un grave ejemplo de tráfico de influencias y uso indebido del poder público.
El contenido de los audios no solo revela posibles irregularidades en el proceso judicial, sino también un entorno de violencia, amenazas y conflictos entre particulares. En ellos, el individuo lanza acusaciones contra diversas personas, a quienes responsabiliza de robos y traiciones, al tiempo que asegura contar con respaldo de la empresa, (El cartel ) para tomar represalias.
Este tipo de declaraciones, además de exhibir un lenguaje violento y confrontativo, reflejan un clima de impunidad que preocupa a la ciudadanía. Habitantes de la región han manifestado su inconformidad ante lo que consideran una constante: la falta de consecuencias para quienes presuntamente cometen delitos y la aparente protección de figuras con conexiones políticas.
Especialistas en materia de seguridad advierten que, de no investigarse a fondo, estos casos debilitan aún más la confianza en las autoridades. La percepción de que existen “intocables” contribuye directamente al aumento de la delincuencia, al enviar el mensaje de que la ley no se aplica de manera equitativa.
Hasta el momento, no existe un posicionamiento oficial que confirme o desmienta los señalamientos vertidos en los audios. Sin embargo, la presión social crece, y diversos sectores exigen una investigación transparente que esclarezca los hechos y, en su caso, sancione cualquier conducta indebida, sin importar el nivel o cargo de los involucrados.
La exigencia es clara: hacemos un llamado a la gobernadora de Tlaxcala Lorena Cuéllar, para que aclare que en Tlaxcala la justicia es sin privilegios y un alto definitivo a cualquier forma de corrupción que perpetúe la inseguridad en la región.



