¿Dónde quedaron los apoyos para estudiantes de la FNERRR?

Loading

Por Chéster Hernández

La mañana de este martes, estudiantes de la FNERRR, organización vinculada a Antorcha Campesina, se manifestaron a las afueras de Casa Aguayo y de la Secretaría de Educación Pública para denunciar el supuesto incumplimiento de acuerdos por parte del Gobierno del Estado. Durante la protesta, uno de los jóvenes aseguró ante medios de comunicación que las autoridades únicamente les habían entregado 10 colchones, pese a que —afirmó— son más de 200 estudiantes los que requieren apoyo.

Sin embargo, la versión presentada por los manifestantes contrasta con información obtenida posteriormente por este medio. Documentos en poder de esta redacción revelan que el Gobierno del Estado sí realizó entregas mucho mayores: 300 colchones, 50 literas y diversos materiales adicionales destinados precisamente a estudiantes pertenecientes a esta organización. Lo más grave es que en dichos documentos aparecen las firmas de los líderes de Antorcha Campesina y del propio dirigente de la FNERRR, quienes avalaron la recepción de esos apoyos.

Ante estas evidencias, la pregunta es inevitable: ¿dónde quedaron los 300 colchones, las 50 literas y el resto del material entregado por el gobierno? Si los estudiantes aseguran no haber recibido más que 10 colchones, entonces alguien debe explicar el destino de los apoyos oficialmente entregados y firmados de recibido.

La situación deja en evidencia una preocupante práctica de manipulación política. Mientras los jóvenes salen a las calles a protestar creyendo que el gobierno les ha negado ayuda, los dirigentes de Antorcha Campesina parecen ocultar información y utilizar a los estudiantes como instrumento de presión y propaganda. Una vez más, los líderes antorchistas colocan a los jóvenes como “carne de cañón” para sostener movilizaciones que podrían estar basadas en medias verdades o en información deliberadamente distorsionada.

Resulta indignante que estudiantes de escasos recursos sean enviados a manifestarse bajo un discurso de abandono, mientras existen documentos que prueban la entrega de apoyos materiales por parte del Gobierno del Estado. Más allá del conflicto político, lo verdaderamente grave es la posibilidad de que esos recursos nunca hayan llegado a quienes realmente los necesitaban.

Hoy, más que protestas, lo que hace falta es transparencia. Los estudiantes merecen saber quién recibió los apoyos, dónde se encuentran y por qué se les hizo creer una versión distinta. Porque si alguien está engañando a los jóvenes, no es precisamente el gobierno, sino quienes dicen representarlos.

Entradas Destacadas