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Después de 40 años, la Selección Española de Futbol volvió a pisar suelo poblano. En esta ocasión no lo hizo como participante de una Copa del Mundo, sino como parte de su preparación rumbo al Mundial de 2026.
La llegada de La Roja generó una gran expectativa entre los aficionados, quienes, pese a la intensa lluvia, recibieron con entusiasmo al representativo del futbol europeo.
Desde el mediodía, seguidores comenzaron a reunirse en el Aeropuerto Internacional de Puebla. Las camisetas de España predominaban entre los asistentes, aunque también resaltaban las del Barcelona, club que históricamente ha aportado una importante cantidad de jugadores al combinado ibérico.
Conforme avanzó la tarde, la emoción aumentó entre quienes aguardaban detrás de las vallas de seguridad. Sin embargo, entre los presentes comenzaron a circular rumores sobre un posible cambio en el protocolo de salida.
La versión terminó por confirmarse cuando los autobuses identificados con el letrero electrónico de “Selección Nacional de España” ingresaron a una zona restringida, lejos del acceso principal donde se concentraba la mayoría de los aficionados.
La decisión provocó desilusión entre varios seguidores que habían esperado durante horas con la esperanza de conseguir una fotografía o un autógrafo. Entre ellos se encontraban los hermanos Juan y Alexis Rodríguez, quienes reconocieron que la noticia les dejó un sabor amargo.
“Nos hacía mucha ilusión porque es una de las selecciones favoritas para ganar la Copa del Mundo. Sí da un poco de tristeza no poder ver a los jugadores”, comentó uno de ellos mientras observaba el movimiento en la terminal aérea.
A pesar del contratiempo, otro grupo decidió mantenerse firme en el lugar. Con tambores, banderas y cánticos, buscaron colocarse en una posición más cercana a la zona donde descendería la delegación española.
La espera se prolongó durante varias horas hasta que, finalmente, a las 19:03 horas, la aeronave proveniente de Estados Unidos que transportaba al equipo aterrizó en territorio poblano.
La bienvenida estuvo acompañada por música mexicana. Un grupo de mariachis aguardaba la llegada de los futbolistas para ofrecerles una muestra de la cultura nacional, mientras elementos de seguridad coordinaban el traslado hacia el hotel de concentración.
Ya en las inmediaciones del lugar donde pasaron la noche, y bajo una intensa lluvia, La Furia Roja fue recibida por un amplio contingente que, pese al mal clima, no dudó en vitorear a cada uno de los jugadores comandados por Luis de la Fuente.
Entre música y danza, los futbolistas fueron descendiendo del autobús que los trasladó desde el aeropuerto, mientras los aficionados pedían una fotografía o un autógrafo.
De esta manera, uno de los favoritos a conquistar la Copa del Mundo 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, arribó a una ciudad donde no juega desde hace cuatro décadas y que este lunes 8 de junio se medirá ante Perú en el Estadio Cuauhtémoc.

