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Por Chéster Hernández
- Luego de un mes persiste la omisión de las autoridades ante un riesgo latente
La preocupación entre automovilistas y ciudadanos volvió a encenderse luego de que un vehículo Volkswagen Pointer fuera impactado del lado del copiloto por un proyectil mientras circulaba sobre la Vía Atlixcáyotl, un hecho que revive el temor por la presunta reaparición del llamado «tirador de la Atlixcáyotl», responsable de una serie de ataques similares ocurridos en años anteriores.
Con este nuevo incidente, aumenta el número de vehículos que han resultado dañados en la misma zona, sin que hasta el momento exista información oficial sobre personas detenidas o una estrategia efectiva para identificar y capturar al responsable.
Lo más preocupante es que las autoridades parecen haber ignorado antecedentes que podrían ser clave para dimensionar la gravedad del problema. Hace algunos años, un operador de grúa y un trabajador de la construcción fueron alcanzados por balas perdidas mientras laboraban en las inmediaciones de la Vía Atlixcáyotl. Aunque nunca se confirmó públicamente que esos casos estuvieran relacionados con el mismo agresor, las similitudes en la zona de los hechos y la naturaleza de las lesiones han llevado a cuestionar si aquellas víctimas pudieron haber sido consecuencia de la misma conducta delictiva.
La falta de resultados y de una investigación que esclarezca estos episodios alimenta la percepción de impunidad. Cada nuevo ataque representa un riesgo directo para quienes transitan diariamente por una de las vialidades más importantes de la zona metropolitana, donde una bala perdida puede convertir un trayecto cotidiano en una tragedia.
La ciudadanía exige respuestas concretas, mayor vigilancia y una investigación seria que no minimice los hechos. La reincidencia de estos ataques evidencia que el problema no ha sido resuelto y que la ausencia de acciones contundentes podría tener consecuencias fatales.
Mientras las autoridades permanecen sin ofrecer resultados claros, la incertidumbre y el temor continúan creciendo entre quienes utilizan la Vía Atlixcáyotl, una vialidad donde, al parecer, el peligro sigue circulando con total impunidad.

