Filomeno Sarmiento y Mario de la Rosa ponen su grano de arena para no tener «Ganas de Puebla»

Loading

Por Manuel Ponce de León
En verdad es mucho lo que hacen algunos presidentes municipales para lograr que el estado de Puebla sea noticia nacional.
Y no me refiero a que estén acompañando la campaña «Tienes ganas de Puebla», ya que no es  por el turismo, pueblos mágicos, artesanías y gastronomía ni nada que se le parezca, es su evidente colusión con el crimen organizado y las bandas delincuenciales que se dedican al robo de huachicol y la extracción ilegal de gas en ductos de PEMEX, como en el caso de Cuautlancingo, Coronango y Amozoc.
Y es que la semana comenzó con una fuerte explosión en un ducto al interior de una bodega en San Lorenzo Almecatla, Junta Auxiliar de Cuautlancingo, dónde es edil Filomeno Sarmiento, ahí por los rumbos de la Volkswagen, de la cual nadie se había percatado  y la autoridad municipal no había visto ni sabía que se extraía gas de manera ilegal, el resultando de esto, cinco huachigaseros lesionados de gravedad, de los que hasta el pasado viernes, tres ya había fallecido por quemaduras en más del 50% en su cuerpo.
Para concluir la semana, en la junta auxiliar de San Jacinto en el municipio de Amozoc dónde gobierna Mario de la Rosa, hubo otra explosión en una toma, la cual algunos ciudadanos señalan que era clandestina y otros que  personal de petróleos mexicanos estaba operando, dejando una vivienda dañada, un automóvil incendiado, así como una retroexcavadora quemada  que se encontraba en el lugar, aparentemente sin lesionados, lo que trascendió a los primeras planas de diarios nacionales, noticiarios, páginas web y redes sociales. 
Al parecer las insistentes solicitudes que desde Casa Aguayo realiza el gobernador Miguel Barbosa a los alcaldes de los 217 municipios de no relacionarse con grupos del crimen organizado ni bandas delictivas les ha quedado guango a Sarmiento y de la Rosa, que mucho tienen que explicar a la ciudadanía y la autoridad cono permiten que esto siga sucediendo en sus municipios.
Y es que lo más fácil para este par, es responsabilizar a la federación, a la policía estatal, Guardia Nacional, ejército y Pemex de que esto siga sucediendo en sus localidades, nunca asumen la parte que les corresponde y el que paga los platos rotos es el gobierno del estado, quién queda exhibido cómo incapaz de frenar este delito e incluso como cómplice por  inoperante, incapaz y complaciente.
«Y no es que sea culpa del indio» (como dice el dicho), también hay que decir que desde Casa Aguayo no hubo un exhorto al edil Filomeno Sarmiento por esta explosión y solo se mencionó que Protección civil del estado y Seguridad Pública revisará las bodegas establecidas en esta zona para verificar si existen más tomas clandestinas, omitiendo la responsabilidad del edil que después de diez meses como alcalde, ha estas alturas ya debe de tener conocimiento que sucede en su municipio, así como quién realiza esta actividad.
En el caso de Amozoc, llevamos casi cuatro años de escribir, señalar y denunciar las corruptelas del alcalde Mario de la Rosa, la aparente colisión y acuerdos con el crimen organizado, nepotismo, abusos e injusticias en su gobierno y nunca ha sido objeto de comentario alguno por parte del ejecutivo, quién lo deja gobernar a su libre albedrío, como si fuera un municipio autónomo, por lo que lo sucedido el pasado viernes en San Jacinto, no tendrá repercusión alguna, aunque sea su responsabilidad.
Siguiendo con los dichos,, el gobierno de Puebla debería decirle a estos alcaldes «No me ayudes compadre» pues pocas ganas quedan de «Tienes ganas de Puebla» con todo lo que permiten sus autoridades que suceda.
Tan solo habría que recordar que hace ocho días en la capital, hubo un asalto espectacular al sur de la ciudad, dónde se robaron varios millones de pesos, no hubo ningún detenido, un asalto al Sanborns a las 4:30 de la tarde en Huexotitla, en Boulevard 5 de mayo y tampoco sucedido nada ni hubo detenidos.
Y conste que nadie ha hablado de la fosa clandestina que encontraron en Tepeaca con cuatro cuerpos hace quince días.
Nos taparon el sol con un dedo al asegurar a miembros de la familia del «Grillo», delincuente que ya  va para los tres años de detención y este gobierno sigue hablando de él.
¿No cree usted amable lector que ya es tiempo que el gobierno atienda  los temas de seguridad y deje de lado la política partidista para septiembre de 2023? 
Si ya se se ganó todo ¿Qué más quieren?
Conste que son preguntas.
Lamentablemente seguimos siendo nota nacional por estos hechos,  y así será muy difícil qué la gente «Tenga ganas de Puebla».
Y es que con un bebé muerto dentro de un penal, masacres en Atlixco, Ciudad Serdán, asesinatos de tres indígenas en Coyomeapan por la policía estatal, feminicidios, secuestros, desapariciones y explosiones en tomas clandestinas, nomas no se puede.

Entradas Destacadas