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Por Chester Hernández
La Colonia Gobernadores, una de las zonas más afectadas por la falta de atención y servicios básicos en el municipio, enfrenta una creciente desidia por parte de la presidenta municipal Guadalupe Cuautle. La inseguridad, la acumulación de basura, los baches y la negligencia en los parques y jardines son solo algunos de los problemas que aquejan a los habitantes de esta colonia. A pesar de ser una de las áreas más necesitadas, la presidenta parece no tener interés en solucionar estos problemas, lo que ha generado un profundo malestar en la comunidad.
La inseguridad es uno de los problemas más graves en la colonia, pues los vecinos viven constantemente con el temor de sufrir robos y violencia. Sin embargo, la administración municipal ha sido incapaz de implementar medidas efectivas para garantizar la seguridad. En lugar de destinar recursos para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, la presidenta ha optado por invertir en eventos de poca relevancia, como juegos pirotécnicos, música y adornos navideños, los cuales no tienen impacto real en el bienestar de los colonos.
Además, la acumulación de basura en las calles y los baches en las principales avenidas son una constante que no solo afecta la calidad de vida de los residentes, sino que también pone en peligro la salud y seguridad de los mismos. Los parques y jardines, que deberían ser lugares de esparcimiento y recreación, se encuentran descuidados, sin mantenimiento ni atención, lo que refleja la indiferencia de la presidenta hacia las necesidades básicas de la población.
Es particularmente llamativo que, en tiempos de campaña electoral, la presidenta se muestre más interesada en la reserva territorial, buscando a toda costa el voto de los vecinos. Sin embargo, durante su gestión, ha hecho caso omiso de las peticiones y necesidades de los ciudadanos. La falta de compromiso con la Colonia Gobernadores es evidente, ya que los problemas persisten sin solución.
La comunidad de la Colonia Gobernadores exige una respuesta inmediata por parte de la presidenta Guadalupe Cuautle. Los habitantes merecen vivir en un entorno seguro y saludable, y es responsabilidad de las autoridades municipales atender sus necesidades de manera eficiente y responsable. La falta de acción y la indiferencia hacia los problemas de la colonia son inaceptables, y la población espera que, al menos, en su último año de mandato, se logren cambios significativos que mejoren la calidad de vida en la zona.
