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Por Chester Hernández.
La crisis de robos y la ineficiencia del gobierno municipal.
En lo que va del mes de abril, San Pedro Cholula ha sido escenario de un alarmante incremento en los delitos de robo de vehículos, con más de 200 denuncias registradas hasta el momento. Este número refleja un panorama de creciente inseguridad en el municipio, que, a pesar de su relevancia histórica y turística, enfrenta un notable fracaso en el tema de seguridad pública.
El gobierno encabezado por la presidenta municipal, Tonantzin Fernández, ha sido duramente criticado por su ineficacia para dar respuesta a las demandas de la ciudadanía frente a este grave problema. Los habitantes de Cholula sienten que, más allá de las promesas de seguridad, el municipio se encuentra sumido en una creciente crisis. La falta de personal capacitado y de estrategias claras para combatir la delincuencia son los factores que más se señalan en este contexto de desconfianza.
Uno de los aspectos más preocupantes es la falta de preparación de los policías locales. La mayoría de los agentes que forman parte de la policía municipal no están certificados ni cuentan con el Certificado Único Policial (CUP), una herramienta esencial que garantiza que los oficiales cuenten con la formación y las competencias necesarias para desempeñar su labor de manera eficiente. Esta deficiencia en la capacitación de los uniformados se convierte en un factor clave en la incapacidad para enfrentar el creciente número de delitos que azotan al municipio.
A pesar de estos serios problemas, el gobierno municipal parece centrarse en medidas que, más que abordar las necesidades de seguridad, se limitan a generar ingresos rápidos. Uno de los ejemplos más evidentes de esta estrategia es el operativo de alcoholímetro, que se lleva a cabo durante los fines de semana. Sin embargo, este operativo ha sido señalado por muchos ciudadanos como un «gran negocio» que no resuelve el problema de fondo. Los conductores detenidos por dar positivo en las pruebas de alcohol no reciben documentos ni infracciones al momento, y los pagos, que deben realizarse en efectivo, dan pie a prácticas opacas y de corrupción.
Tonanzin Fernández, conocida por su amor por la danza prehispánica, parece no estar dispuesta a abordar los problemas de fondo que aquejan a su municipio. La falta de personal certificado, la escasa inversión en seguridad y el enfoque en operativos que no son efectivos, ponen de manifiesto la incapacidad de la administración para garantizar la seguridad y el bienestar de los habitantes de Cholula.
Los ciudadanos exigen una acción real y efectiva para frenar la inseguridad. Las autoridades locales deben dejar de lado las medidas superficiales y trabajar en estrategias a largo plazo, con personal capacitado y comprometido, que verdaderamente proteja a la población. San Pedro Cholula merece un gobierno que se enfoque en soluciones reales y en la seguridad de sus habitantes, en lugar de seguir con un modelo fallido que sólo perpetúa la crisis.

