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La presidente Claudia Sheinbaum informó que, a partir de agosto o septiembre, el programa Farmacias del Bienestar entrará en una nueva etapa de expansión nacional, como parte de la estrategia de atención primaria vinculada a Salud Casa por Casa y al Servicio Universal de Salud.
La mandataria explicó que actualmente el esquema opera únicamente en el Estado de México, pero este año se consolidará en el resto del país para ampliar el acceso gratuito a medicamentos.
“En este momento están en el Estado de México, nada más”, precisó Sheinbaum.
La presidenta detalló que los pacientes podrán obtener sus medicamentos en módulos especiales instalados en centros de salud, en Tiendas para el Bienestar ubicadas en comunidades apartadas o mediante máquinas dispensadoras con medicamentos básicos; sin embargo, si no se encuentran los medicamentos podrán ir a una farmacia de una red de farmacias para adquirir su medicamento sin costo.
“Este año se consolida Farmacias del Bienestar y el próximo año, recuerden que iniciamos ya con la credencial el Servicio Universal de Salud”, afirmó la titular del Ejecutivo.
Megafarmacia funciona como centro de distribución
La presidenta aseguró que la megafarmacia inaugurada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se encuentra en operación y actualmente abastece medicamentos a hospitales e instituciones de salud.
Explicó que su cobertura se concentra principalmente en la zona centro del país, incluyendo la Ciudad de México y el Estado de México, aunque los medicamentos oncológicos se distribuyen a nivel nacional para atender a pacientes de clínicas especializadas de IMSS-Bienestar.
La jefa del Ejecutivo agregó que la megafarmacia tendrá un papel relevante en las nuevas estrategias de suministro de medicamentos que acompañarán al programa Salud Casa por Casa.
Contexto: en diciembre de 2025, la presidente Sheinbaum presentó las Farmacias del Bienestar , una forma de distribución de medicamentos para todas las personas adultas mayores y con discapacidad que son parte del programa Salud Casa por Casa.
El servicio arrancó en el Estado de México con 500 Unidades de Salud del IMSS, IMSS-Bienestar y Tiendas del Bienestar del Estado de México. Las primeras entregas se realizaron en municipios clave como Naucalpan, Ecatepec, Valle de Chalco y Atlacomulco.El despliegue de las Farmacias del Bienestar se articula con una red de servicios ya existentes en el sistema público, lo que implica la conexión entre centros de salud, unidades médicas y puntos comunitarios de abasto.
Este modelo busca que la prescripción médica pueda integrarse a un sistema único de registro, de modo que el paciente acceda a su tratamiento sin procesos adicionales de validación en cada nivel de atención.
En este esquema, la digitalización de expedientes clínicos y recetas médicas se vuelve un componente central para la dispensación de medicamentos. La interoperabilidad entre instituciones como IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar permite que la información del paciente se mantenga disponible en distintos puntos de la red, facilitando la continuidad del tratamiento.
La distribución de medicamentos se apoya en centros regionales de almacenamiento y nodos logísticos que alimentan tanto a unidades de primer nivel como a puntos comunitarios. Esta estructura busca reducir tiempos de reposición y asegurar disponibilidad constante de medicamentos básicos y de control crónico.
Las Tiendas del Bienestar y otros puntos comunitarios operan como extensiones de entrega en zonas de difícil acceso, mientras que las farmacias de respaldo en la red privada funcionan como alternativa en caso de desabasto puntual en módulos comunitarios.
El modelo también incorpora sistemas de monitoreo de inventarios para ajustar la distribución en función del consumo registrado, lo que permite redirigir suministros hacia regiones con mayor demanda o con menor cobertura de servicios de salud.
Alcance territorial y continuidad en la atención primaria
La expansión del esquema de Farmacias del Bienestar se integra a una estrategia más amplia de fortalecimiento de la atención primaria, donde los programas de seguimiento domiciliario funcionan como base para la identificación de pacientes y la emisión de tratamientos continuos. Esto permite que la prescripción esté vinculada directamente con las visitas médicas realizadas en campo.
El sistema está diseñado para atender principalmente a población con enfermedades crónicas, adultos mayores y personas con discapacidad, grupos que requieren suministro constante de medicamentos y seguimiento clínico periódico. La entrega regular de tratamientos busca reducir interrupciones en terapias de largo plazo.
En zonas rurales y comunidades dispersas, la red de distribución se apoya en unidades móviles y centros de salud comunitarios que funcionan como puntos intermedios entre el paciente y el sistema hospitalario. Esto reduce la dependencia de traslados hacia grandes ciudades para la obtención de medicamentos básicos.
La implementación del modelo también contempla capacitación del personal en módulos de entrega y en centros de salud, con el objetivo de estandarizar procesos de dispensación y registro, independientemente de la institución responsable en cada región.
Conforme avance la cobertura territorial, el sistema se integrará a una red nacional de seguimiento de pacientes, lo que permitirá registrar la continuidad de tratamientos, la adherencia a medicamentos y la disponibilidad en tiempo real dentro de la infraestructura pública de salud.

