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Con el uso de estructuras metálicas, los ambulantes tomaron las banquetas de algunas calles del Centro Histórico de Puebla. Lo que obliga a peatones a bajar de ellas y poniendo en riesgo su seguridad ante el tráfico vehicular.
La invasión de los informales en el primer cuadro de la ciudad cambió, en algunas zonas, los puestos improvisados y móviles en toldos fijos.
Lo anterior genera obstrucción del paso peatonal y dificulta la movilidad de las personas en las banquetas. Principalmente de sectores vulnerables como adultos mayores o personas con discapacidad.
Se observó que está problemática está presente en la calle 10 Oriente esquina con 4 Norte. Donde los poblanos tienen un espacio reducido para caminar.
La mercancía de los ambulantes en esta calle del Centro Histórico de Puebla está dispuesta sobre mesas y cajas de plástico, bajo estructuras metálicas y toldos. Las cuales abarcan la totalidad del ancho de la banqueta.
El espacio para el tránsito de peatones queda reducido a un estrecho pasillo o incluso completamente anulado.
Los peatones que intentan circular se ven forzados a bordear los puestos, invadiendo peligrosamente el arroyo vehicular. Por donde transitan autobuses de gran tamaño y en algunos casos con mayor velocidad.
Esta problemática se ve también en la Avenida 14 Poniente esquina con la calle 3 Norte. Donde las banquetas también han sido obstruidas con estructuras metálicas por parte de los ambulantes.
Estos toldos fijos también se observan en los alrededores del Mercado 5 de Mayo, como en la calle 5 Norte con 16 Poniente.
La problemática es constantemente denunciada por los ciudadanos en redes sociales, quienes comparten fotografías de la invasión, no solo de las banquetas, sino también de los cajones de parquímetros.
En el Centro Histórico de Puebla, los ambulantes no solo invaden banquetas con estructuras metálicas, sino también los cajones de parquímetros.
Al respecto, el regidor Leobardo Rodríguez aseguró que está situación continúa debido a la práctica conocida como el “toreo”. Cuando los informales logran burlar rápidamente la vigilancia de las autoridades.
El regidor morenista destacó que la clave es la movilidad de las estructuras, lo que minimiza el riesgo de sanciones o el decomiso de puestos.
“No son estructuras fijas, son de esas que se ponen y se quitan en segundos. Exactamente, entonces no hay daño al mobiliario urbano y entonces como las instalan, las desinstalan”.
Leobardo Rodríguez reconoció que está dinámica de rápida instalación y desinstalación permite a los comerciantes informales mantener una presencia constante, dificultando la aplicación de la ley.
En ese sentido, señaló que la efectividad de los operativos se ve comprometida por la agilidad de los comerciantes, a pesar de que son permanentes, especialmente en zonas de alta sensibilidad.
Aun con esta dificultad, el regidor enfatizó el compromiso del gobierno municipal con sancionar los casos en los que la autoridad logra retirar la mercancía de los vendedores por falta de permisos.
Es de mencionar que el titular de la Secretaría General de Gobierno, Franco Rodríguez, ha reconocido que el tema del ambulantaje requiere un “trabajo diario de diálogo” para llegar a acuerdos y buscar espacios de reubicación.

