Autoridades se niegan a registrar denuncia por violencia vicaria a mujer víctima de múltiples agresiones

Loading

Martha Elisa Fernández es otro caso en Puebla de violencia física, económica y psicológica que terminó siendo violencia vicaria, sin embargo, las autoridades no han querido recibirle la denuncia vicaria argumentando que no cumple con todos los requisitos. Pese a todas las pruebas que mostró, las autoridades le dieron la espalda y apoyaron a su ex pareja.

En suma, hoy teme por su vida, ya que desde que dejó a su ex pareja, Mario N., ha registrado diversas enfermedades extrañas y si empeora, cree que nunca podrá tener de vuelta a sus hijas de nombres Xchel e Inti.

“Yo vivía con mi pareja y después de muchos años de relación tuvimos dos hijas, una de 4 y a otra de 2 años, la más pequeña tiene autismo y su capacidad motora está retrasada. Entonces de repente cuando quise dejarlo porque era muy violento, me pegó y me lastimó el cráneo, su familia me dijo que me pagaba el doctor, que me daban dinero y que no dijera nada. Estoy sola desde los 15 años, no tengo a nadie y no sabía si denunciar, entonces no lo hice y hasta firmé una hoja”, comentó.

Regresó a su relación y vivió en la misma casa en donde vivía su suegro y una tía de su ex pareja, pero la violencia continuó y esto desencadenó muchos sucesos negativos. “Cuando me separé tenía una marca de jabones artesanales, trabajaba para tres artistas para hacerles su publicidad y también hice una marca de hamburguesas, pero todo tuve que ir dejando porque, primero me dejaron de cuidar a las niñas, luego me dejaron de dar pensión y luego me las quitaron y me corrieron, compartió.

A Elisa la encerraban con llave para que no saliera de la casa, le prohibieron escuchar música y cuando nuevamente quiso dejarlo, la corrieron y le dijeron que no se iba a llevar a las niñas. Ahí fue cuando comenzó la lucha legal. El papá de él permitía que me pegara, me insultaba y cuando mi suegro llegaba borracho se me acerba de un modo que me hacía sentir incómoda (…) cuando me corrió lloré mucho para que me volviera dejar entrar, llegaron hasta policías, pero él sólo gritó por la ventana que era una cualquiera, que estaba loca y que no me daría a las niñas”, agregó.

La policía no la ayudó y ella tuvo que pedir ayuda de unos amigos para poder dormir esa noche. Desde ese momento denunció, pero en la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), no le admitieron la denuncia por sustracción ni por violencia vicaria, sólo por violencia familiar y el volver a ver a sus hijas ha sido un tormento. En suma, cuando decidió separarse, extrañamente se enfermó.

“Empecé a sentirme mal, un día me empezó a doler el estómago y el médico me dijo que las tripas se me están doblando, me dicen que es algo muy extraño y puede ser por una bacteria (…) tengo miedo, porque mi ex suegra murió cuando tuvo a mi ex pareja, pero toda su muerte fue rara, entonces tengo miedo de que me estén haciendo algo (…) tengo también unas bolas feas, me están saliendo gusanos de la piel y tengo una dermatitis aguda en la frente. Tengo miedo”, dijo.

En curso está una denuncia por guarda y custodia, sin embargo, Elisa no quiere firmarla, pues quiere en su totalidad a las niñas. Hasta el momento, se ha conformado con verlas en citas acordadas por las autoridades, pero esto fue gracias a que se acercó al DIF y le generaron audiencias por mediación. Está segura que las autoridades han beneficiado al hombre en este caso.

Pide apoyo de las autoridades para que volteen a ver su caso y que pueda tener la custodia. Teme que las niñas no estén en un buen lugar y que, como ella, empiece a enfermarse. “Le afectó mucho que lo dejara y por eso me las quitó, pero ahora él ya tiene una nueva pareja, ya ni las pela y yo soy su madre, sólo viven con su abuelo y la tía paterna las cuida, tengo derecho a tenerlas”, concluyó.

Entradas Destacadas