En Puebla se puede violar la ley sí eres hijo de un presidente municipal

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Por Marcó de Núñez:
En el estado de Puebla la procuración de justicia para el ciudadano es letra muerta, y esta solamente existe para aquellos influyentes que están dentro del gobierno del Estado o en alguna presidencia municipal.
En estos últimos años hemos visto como la ley es flexible para los hijos de algún funcionario, como el caso que vimos de la ex coordinadora de comunicación social donde el vástago lesionó a un joven dejándolo marcado para toda su vida en la cara, la ley no hizo nada para detenerlo.
Ser funcionario público en el estado te da licencia para saquear el erario público, violar y hasta matar sin que la fiscalía del Estado finque responsabilidades, es por eso que hoy la gente opta por hacer justicia en propia mano, regresando al código de ammurabi.
Al ojo por ojo y diente por diente, recientemente los hijos de un presidente municipal en el municipio de #Amozoc intentaron asesinar a una familia, a pesar de que hay denuncias en fiscalía, es el momento que está no ha hecho nada al respecto.
Que compromisos existen en ese municipio entre el gobernador, el fiscal y este alcalde, quién desde épocas del Barbosismo a sido intocable, para todos es sabido que en dicho municipio existe toda una gama de la delincuencia organizada.
En dicha demarcación existe el trasiego de huachicol, casas de seguridad para detener a indocumentados, venta de drogas y armas que surten al estado, corralones donde se desmantelan autos y tractocamiones robados en la región, sin faltar las violaciones y homicidios.
La mayoría de estos delincuentes, son parte de la luz del infierno quienes operan desde su base sobre la carretera Puebla Tehuacán, con la anuencia de su pastor y de algunos funcionarios estatales.
Así que si usted quiere delinquir y tener toda la protección de la autoridad municipal y estatal solo tiene que decir que es parte de la luz del infierno, para operar con impunidad y fuera de la ley.
Total qué tanto es tantito.
!Viva la impunidad! Y el discurso demagógico.

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