![]()
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) llevará a cabo una inspección en el Mercado 5 de Mayo y en las calles aledañas, luego de que se dio a conocer que venden ajolotes tanto en caldo para consumo humano como vivos, a precios considerablemente bajos en comparación con su valor real. Así lo informó el área de comunicación social de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Los caldos de ajolotes se comercializan con normalidad en este recinto comercial, mientras que los ejemplares vivos se encuentran en condiciones deplorables, ya que están guardados en bolsas de plástico que les impiden moverse. Ante este hecho, se solicitó la postura de la SEMARNAT, la cual indicó que, para poder actuar, primero se debe presentar una denuncia formal ante la PROFEPA.
Poco después, la Secretaría confirmó que el reporte ya había sido enviado a la Procuraduría Federal y que procederían con la inspección correspondiente. Dependiendo de los resultados de esta revisión, la SEMARNAT podría emitir una postura sobre el caso.
El Ayuntamiento de Puebla también fue cuestionado, dado que los hechos ocurren a solo unas calles del Palacio Municipal. Sin embargo, comunicación social del municipio respondió que se trata de un tema de competencia federal, debido a la naturaleza del animal, y que en caso de tratarse de un delito, también sería responsabilidad de la federación.
Myriam Arabian Couttolenc, ex secretaria de Medio Ambiente Municipal, señaló que durante su gestión no recibieron denuncias sobre este asunto, y expresó su desconocimiento sobre la situación. Aseguró que tanto la SEMARNAT como la PROFEPA podrían proceder con una denuncia de oficio y los instó a actuar con prontitud.
Arabian Couttolenc también hizo un llamado al nuevo gobierno municipal para investigar el origen de los ajolotes en cuestión, ya que únicamente las Unidades de Manejo para la Conservación y Aprovechamiento de la Vida Silvestre (UMA) tienen autorización para tenerlos, reproducirlos y comercializarlos. Añadió que la Fiscalía General del Estado (FGE) también podría pronunciarse sobre el caso y verificar si se ha presentado alguna denuncia formal.
Asimismo, pidió a la ciudadanía que deje de comprar ajolotes, y aunque respetó las costumbres de algunas personas, subrayó la importancia de priorizar la protección del ecosistema, ya que esta especie se encuentra en peligro de extinción según la Norma Oficial Mexicana (NOM) 059-SEMARNAT.
Por 150 pesos los consumidores pueden adquirir el caldo con los cuerpos de los ajolotes, o por 50 pesos, solo el caldo. El platillo se acompaña con cebolla, chiles, limón, epazote y sal.
Quienes lo han probado aseguran que su sabor es similar al del caldo de pollo, sin el fuerte olor característico de los caldos de mariscos. Además, el ajolote es utilizado como un remedio casero para enfermedades respiratorias, como la tos crónica y el asma.
El dilema sigue vigente: ¿justifica la tradición el riesgo de extinción de esta especie? Especialistas y abogados con experiencia en temas ambientales coincidieron en que la respuesta es un rotundo “no”. Por ejemplo, María Huitzitl, hidrobióloga calificó esta práctica como no solo dolorosa, sino también preocupante. Subrayó la necesidad de sensibilizar tanto a la ciudadanía como a las autoridades para tomar medidas inmediatas.



