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Después del enfrentamiento que protagonizó con policías, ciudadanos, rectores y periodistas, la gobernadora de Campeche, la morenista Layda Sansores, generó ahora una crisis política con sus correligionarios del Congreso local.
Incluso, la mandataria estatal utilizó como arietes contra los legisladores a siete alcaldes de Morena, PT y PVEM para evitar que pudieran restablecer el fuero legislativo, ante posibles represiones judiciales.
Todo comenzó porque los diputados locales expresaron su rechazo al endeudamiento de mil millones de pesos que impulsó la gobernadora, y que fue aprobado en el presupuesto de la entidad en diciembre pasado, pero le implementaron candados para gastarse con controles financieros.
Ante esto, el presidente del Congreso, el morenista José Antonio Jiménez Gutiérrez, manifestó públicamente que la iniciativa debía ser analizada a fondo y que buscarían alternativas para no endeudar al estado. Esta postura contrarió a la gobernadora Layda Sansores.
Eso desató un enfrentamiento entre Sansores y el diputado Jiménez Gutiérrez, al grado que este domingo, tras la sesión de instalación del periodo ordinario de sesiones de la 65 Legislatura estatal, los alrededores del Palacio Legislativo fueron cercados por policías ministeriales de la Fiscalía General del Estado y corrió la versión de que iban por el congresista.
Incluso, el presidente estatal de Morena, Erick Reyes León, acusó al expresidente del Congreso de traidor y responsable de la división en la bancada.
Hoy, de los 16 diputados de Morena, sólo seis respaldan al gobierno estatal morenista. Y si a estos se añaden los 10 legisladores de MC, los tres del PRI y dos del PAN, suman las 2/3 partes o mayoría calificada para modificar y aprobar leyes, que no siempre serían a favor de su gobierno.
En este escenario, los diputados locales aprobaron una reforma a la Constitución de Campeche en la que se les devolvía el fuero. La propia gobernadora lanzó como arietes a siete alcaldes —cuatro de Morena, dos del PT y uno del PVEM— para evitar el regreso de la inmunidad para los diputados.
Analistas, políticos y periodistas coinciden que en esa entidad, de más de 970 mil habitantes, hay una crisis política sin precedentes.
“Lo que se está viviendo, no sólo en el Congreso de Campeche, sino en todo el estado, es una crisis político-económica. Hemos visto cómo el poder se usa para perseguir, para venganzas políticas, te inventan carpetas, van atrás de rectores”, señala la diputada federal priista Ariana del Rocío Rejón.
La legisladora campechana asegura que en el gobierno de Sansores “existe mucha opacidad y no hay rendición de cuentas en cómo se está ejerciendo el gasto”.
“Está mal endeudarse si no tienes un proyecto claro, si no hay propuestas claras. El siguiente año [Sansores] termina, tras cinco años, no vimos nada en el estado, pero lo que sí vimos fue una recesión económica, un estado que hoy pierde también el estatus de petrolero. Este gobierno sólo llegó a endeudarse y no vemos infraestructura, pero sí mucha opacidad”, expresa.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, emitió un exhorto a Layda Sansores, gobernadora de Campeche, así como a las y los diputados locales de esa entidad, para respetar la división de poderes, y evitar confrontaciones que salen la unidad del partido.
“Exhorto a que se respete a los poderes, y que el legislativo pueda seguir reuniéndose y realizar sus actividades sin presión alguna”, señala el exhorto que Monreal formalizará ante la Mesa Directiva de la cámara baja, en los próximos días.
Luego de que 10 de los 16 congresistas de Morena en Campeche, rompieran con la mandataria y la acusaran de persecución política, Monreal Ávila dijo, que ese tipo de confrontaciones no solo dañan la unidad del partido, sino también la imagen de Morena a nivel nacional.



