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- El senador José Manuel Cruz Castellanos se pronunció por reconocer el talento y la capacidad de este sector de la población.
El presidente de la Comisión de Economía, Emmanuel Reyes Carmona, hizo un llamado a las empresas para que actúen con profunda responsabilidad social y destinen parte de su plantilla laboral a las personas de talla baja.
Al inaugurar el foro “Miradas que transforman: hacia una agenda de inclusión y bienestar para las personas con talla baja”, señaló que en México miles de personas viven con acondroplasia y otras condiciones genéticas relacionadas con la talla baja, por lo que sufren discriminación.
Detrás de cada estadística, reflexionó, existe una historia, una madre preocupada por el futuro de su hija o hijo, una persona joven que ha tenido que aprender a defender su derecho a ser tratada con respeto, y una familia que enfrenta enormes retos económicos y emocionales.
“Hacemos una exigencia desde este espacio, requerimos más lugares, más plazas para ellas, nuestras personas con talla baja necesitan estar incorporadas a la vida productiva y laboral de este país; que conste que esté llamado lo hago como presidente de la Comisión de Economía de este Senado”, señaló.
El legislador refirió que el diagnóstico temprano puede cambiar radicalmente la calidad de vida de muchas personas, pues los avances médicos y biotecnológicos representan una esperanza real para cientos de familias, pero esos avances solamente tendrán sentido si se logra que el acceso a la salud deje de depender de la condición económica o del lugar donde una persona nace.
El presidente de la Comisión de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, se pronunció por reconocer el talento y la capacidad que cada una de las personas de talla baja tiene, lo que pueden aportar en todos los ámbitos de la vida pública del país.
Dijo que dialogar sobre esta condición no debe limitarse ni a una visión médica ni mucho menos a una visión de estadística, debemos hablar de Derechos Humanos, de inclusión social, de accesibilidad, de educación, empleo, salud integral y sobre todo, de mucho respeto a quienes han enfrentado barreras de discriminación, estigmas, dificultades de acceso a servicios y limitaciones a la infraestructura urbana.
Lo más preocupante, comentó, es que muchas de estas barreras han sido normalizadas por la sociedad, y eso es muy significativo para este foro porque nos obliga a cambiar la mirada y avanzar hacia el reconocimiento pleno de sus capacidades, talentos y derechos.
La secretaria de la Mesa Directiva, Simey Olvera Bautista, coincidió en la importancia de conversar con familiares y pacientes con este padecimiento, a fin de diseñar legislaciones que contribuyan a mejorar su calidad de vida, principalmente enfocarse en el diagnóstico temprano y la inclusión.
Agregó que las barreras que enfrentan muchas de las personas no provienen únicamente del entorno físico, sino de los prejuicios por no tomarlas en cuenta y por la ausencia de políticas públicas diseñadas desde una perspectiva de inclusión real; por eso, el hecho de que se encuentren aquí nutre mucho al Senado, que están aquí las familias, las mamás, los papás, nos ayuda en el trabajo legislativo.
La senadora del PT, Lizeth Sánchez García, consideró necesario escuchar las experiencias, sus propuestas y necesidades de las personas de talla baja para construir mejores políticas públicas y así generar condiciones de accesibilidad y oportunidades para ellas.
Las mejores soluciones nacen cuando trabajamos de la mano con la gente, estoy convencida de que una sociedad más incluyente también es una sociedad más humana y que avanzar en el bienestar significa asegurarnos de que nadie se quede atrás y nadie se sienta invisible.
La diputada Mónica Herrera Villavicencio, secretaria de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables llamó a las y los senadores a trabajar de la mano con las y los diputados para hacer los ajustes razonables en materia de inclusión para las personas de talla baja, principalmente en temas de salud.
