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Por Chester Hernández
San Pedro Cholula, Pue. Con gran colorido, tradición y orgullo, el Ayuntamiento de San Pedro Cholula, encabezado por la presidenta municipal Tonantzin Fernández Díaz, presentó las monumentales ofrendas de Día de Muertos, reafirmando el compromiso de su administración con la preservación de las costumbres que distinguen a este pueblo milenario.
Las calles del centro histórico se llenaron de flores de cempasúchil, incienso y veladoras, mientras que los altares dedicados a los fieles difuntos fueron instalados en distintos puntos del municipio, atrayendo tanto a cholultecas como a visitantes nacionales y extranjeros. Las ofrendas, inspiradas en la cosmovisión indígena y en las raíces prehispánicas de la región, rindieron homenaje a los antepasados y reforzaron el sentido de identidad que caracteriza a la comunidad.
Durante el evento inaugural, la presidenta Tonantzin Fernández destacó la importancia de conservar y difundir las tradiciones que han dado fama a San Pedro Cholula como uno de los pueblos más emblemáticos de México. “Nuestra cultura es un legado que debemos cuidar y transmitir a las nuevas generaciones. Con estas ofrendas, celebramos la vida y recordamos con respeto a quienes ya no están con nosotros”, expresó.
Cabe recordar que, en su más reciente informe de gobierno, Fernández Díaz resaltó los cuatro ejes que guían su administración: bienestar social, desarrollo económico, seguridad y fortalecimiento cultural. Estos pilares, afirmó, han generado resultados positivos para los cholultecas, consolidando un gobierno cercano, transparente y comprometido con la comunidad.
Las ofrendas de este año no solo representan un homenaje a los difuntos, sino también una muestra del trabajo coordinado entre autoridades, artistas y ciudadanos. Con esta iniciativa, San Pedro Cholula reafirma su papel como un referente cultural del estado de Puebla y un destino obligado durante las festividades del Día de Muertos.
Los asistentes coincidieron en que la creatividad y el respeto por las tradiciones hicieron de estas ofrendas una experiencia inolvidable, dejando a todos los cholultecas —y a quienes visitan este mágico municipio— con un buen sabor de boca y el corazón lleno de orgullo por su herencia cultural.


