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Puebla se prepara para la 33° edición de la Procesión de Viernes Santo que este año tiene un significado muy especial toda vez que fue a la edad de 33 años que Cristo vivió su Pasión y muerte.
Esta manifestación de fe, que ha mantenido vivas las raíces religiosas y culturales de la ciudad, se llevará a cabo el 18 de abril y contará con la participación de las siete imágenes más representativas y de gran devoción entre los poblanos, como lo son la Virgen Dolorosa del Carmen, Nuestra Señora de la Soledad, Jesús de las Tres Caídas, Jesús Nazareno de San José, Santo Niño Doctor de Tepeaca, Jesús de la Misericordia y el Señor de las Maravillas.
De acuerdo con el Comité Organizador que encabeza Carlos Martínez Cruz como presidente, la procesión iniciará a las 12:00 horas en la catedral metropolitana y seguirá su recorrido tradicional por la 16 de Septiembre, para seguir por las Juan de Palafox y Mendoza, tomar la 2 Sur hasta la 4 Oriente-Poniente, hasta la 11 Norte-Sur, en la esquina del Santuario de Guadalupe para continuar su recorrido de regreso a la catedral en donde concluirá a las 15:30 horas.
Carlos Castro Mendoza, coordinador de logística, señaló que se espera una asistencia de por lo menos 160 mil personas que podrán procesionar junto con el cortejo por diferentes calles del centro histórico de la ciudad. Además, enfatizó que para el operativo de seguridad, se contará con la participación de la Policía Municipal, Protección Civil y servicios médicos, lo que garantiza un evento ordenado y seguro.
El arqueólogo Eduardo Merlo Juárez, quien rescató esta tradición en 1992, destacó la devoción popular hacia las imágenes religiosas y mencionó que la fe de los fieles se hace presente en este acto de entrega y oración.
Por su parte, Franco Rodríguez Álvarez, el secretario de Gobernación del Municipio de Puebla, y el director de Turismo del Ayuntamiento, Carlos Huerta Ramírez, reiteraron el respaldo de las autoridades municipales y señalaron su importancia al ser un evento que enriquece la tradición cultural, pero también promueve el turismo religioso.
El padre Sergio Valdivia Bermúdez, representante de la Arquidiócesis de Puebla, dijo que “esta procesión ya es parte de la identidad poblana y un momento de reflexión para los fieles”. El presbítero Miguel Arcángel de Simone Maimone, párroco del Templo de Nuestra Señora de la Soledad, invitó a vivir la procesión como una experiencia de reflexión y fe, acompañando a Jesús y a su Madre Santísima en su camino al Calvario.
Este año, el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla se suma a la organización de la procesión con el festival “Ars Sacra Puebla” con más de 25 actividades que se llevarán a cabo del 9 al 20 de abril en colaboración con diversos templos de la ciudad con el objetivo de rescatar los símbolos y las prácticas tradicionales de la ciudad relacionadas con la Pasión de Cristo.