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“Porque vivas nos queremos” y “Ahora que si nos ven el patriarcado se va a caer”, fueron algunas de las consignas que entonaron las integrantes de la marcha de Las Putas en su decimotercera edición en Puebla, la cual estuvo dedicada a la resistencia e historia de las mujeres anómalas (distintas).
Fue alrededor del mediodía del 22 de octubre cuando el contingente de aproximadamente 40 personas se congregó en el Paseo Bravo para movilizarse hacia el Zócalo de Puebla. Minutos más tarde inició su recorrido pasando por la Avenida Reforma, 9 Norte, 4 Poniente, 3 Norte y Avenida Juan de Palafox y Mendoza.
Con tambores, megáfonos y carteles, las feministas señalaron que el término de “anormalas” o anómalas se debe a que ninguna mujer que acudió a este movimiento entra en la heteronorma que se le ha inculcado desde niña. Y señalaron que hay integrantes del sexo femenino que han hecho historia, pero no se visibilizan por el patriarcado, lo cual debe acabar.
En otro tenor, Gabriela, Sianya y Daniela, integrantes de la marcha, expusieron que la palabra puta se utilizaba para humillar a las mujeres, pero como colectivos, agrupaciones y organizaciones feministas se ha tomado como un término que encapsula a quienes son libres.
Destacaron que cada una de las personas tiene la libertad de vestirse y verse como quiera sin que nadie se lo recrimine, así como de tener la orientación sexual que desee y gozar de esta.
“Ser llamada o señalada como puta es una manera en que el patriarcado pretende humillarnos e imponernos un modelo ideal de lo que debemos ser, pero nosotras decidimos apropiarnos de la palabra puta para resignificarla y abrazarla como un adjetivo que define a las mujeres libres y sin miedo”, expusieron.
Al llegar al Zócalo de Puebla, las integrantes de la marcha hicieron un pase de lista de aquellas mujeres que fueron víctimas de feminicidio, como Paulina Camargo, quien el 25 de agosto del 2015, fue asesinada. Además de mujeres de la historia como Carmen Serdán y otras más que han estado a pie de lucha en mejorar una sociedad para las féminas.
“Hoy manifestamos que muchas ya no tenemos miedo y acompañamos a las que están en proceso de autocuidado porque reconocemos la cantidad de riesgos a los que nos enfrentamos al salir a las calles, nos negamos a vivir presas de ese miedo. A lo largo de nuestra vida hemos aprendido a defendernos y a resistir”, finalizaron.