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Por Chéster Hernández
La administración municipal encabezada por José Chedraui Budib vuelve a estar en el centro de la crítica ciudadana tras la tala de varios árboles en el Jardín del Carmen, también conocido como Jardín Federico Escobedo, ubicado en la colonia El Carmen, en el municipio de Puebla.
Vecinos de la zona denunciaron que, además de la remoción de árboles, el ayuntamiento dejó acumulada basura y restos de poda en el parque, generando una imagen de abandono en uno de los espacios públicos más representativos del Centro Histórico. La inconformidad crece entre habitantes y comerciantes, quienes señalan que las acciones del gobierno municipal carecen de transparencia y de una explicación técnica clara sobre la necesidad de retirar los árboles.
La tala inmoderada se ha convertido en una constante durante la actual administración. Organizaciones ambientalistas y ciudadanos han advertido en repetidas ocasiones que el gobierno municipal privilegia obras y modificaciones urbanas sin considerar el impacto ecológico ni la conservación de las áreas verdes. Mientras el discurso oficial presume una ciudad moderna y sustentable, la realidad en los parques y jardines de Puebla refleja deterioro, descuido y una preocupante falta de planeación ambiental.
El Jardín del Carmen, históricamente considerado un pulmón urbano y puntoode convivencia social, hoy luce afectado por el abandono institucional. La basura acumulada, las áreas deterioradas y la reducción del arbolado evidencian la falta de mantenimiento por parte del ayuntamiento, situación que contrasta con los recursos públicos destinados a imagen y propaganda gubernamental.
Ciudadanos exigen al gobierno municipal información clara sobre los permisos y dictámenes técnicos que justificaron la tala, así como un programa real de reforestación y mantenimiento de espacios públicos. Advirtieron que no se trata únicamente de árboles derribados, sino de una política urbana que parece darle la espalda al medio ambiente y a la calidad de vida de los poblanos.
La molestia social continúa creciendo ante lo que muchos consideran una administración insensible y alejada de las verdaderas necesidades de la ciudadanía. Mientras los parques se deterioran y las áreas verdes desaparecen, el ayuntamiento de Puebla sigue acumulando cuestionamientos sobre su compromiso con el entorno urbano y ecológico de la capital poblana.
