Ataque al bar “La Coss” en Puebla: terrorismo del crimen organizado contra trabajadores nocturnos

Loading

Por Chéster Hernández

Puebla, Pue.— Lo que ocurrió la madrugada de este sábado en el bar nocturno La Coss, ubicado en la 11 Sur y 105 Poniente, no fue un accidente ni un hecho fortuito: fue un ataque planeado por el crimen organizado, un mensaje de terror dirigido a todos los bares y centros nocturnos de la ciudad.

El saldo es escalofriante: dos bailarinas y tres meseros asesinados, el local incendiado y un vehículo quemado en plena vía pública. La violencia no solo destruyó un negocio, sino que sembró miedo entre trabajadores y propietarios, dejando claro que quienes no cumplen con las exigencias criminales pueden pagar con su vida.

Fuentes cercanas a los empleados revelan que los grupos delictivos que operan en la zona imponen cuotas obligatorias: a los dueños del lugar, bailarinas y meseros deben vender 10 “paquetes” cada noche. No importa si los trabajadores no quieren o no pueden; deben cumplir bajo amenaza. Esta extorsión sistemática convierte a los empleados en víctimas permanentes de un régimen de terror.

Expertos en seguridad en mantenimiento y restablecimiento del orden público advierten que ataques como el de La Coss son una estrategia deliberada para controlar el giro nocturno mediante el miedo. Cada incendio, cada amenaza y cada asesinato funciona como un aviso: ningún negocio está a salvo. La impunidad con la que actúan estos criminales evidencia la incapacidad de las autoridades para proteger a los ciudadanos y frenar la escalada de violencia.

Este episodio no solo es un crimen contra trabajadores y empresarios; es un atentado directo a la libertad de empleo y a la seguridad de toda la ciudad. Mientras el miedo se apodera de la comunidad nocturna, los criminales consolidan su control, imponiendo un sistema de terror que obliga a las personas a obedecer bajo amenaza de muerte.

La Fiscalía General del Estado ha iniciado investigaciones, pero la sociedad observa con preocupación que hechos como este se repiten sin que se vea una acción contundente que frene a los responsables. Cada día que pasa sin justicia es un día más de impunidad y riesgo para quienes trabajan en giros vulnerables.

La Coss es la prueba tangible de que el crimen organizado no solo busca dinero: busca dominio, miedo y sometimiento. En Puebla, los trabajadores nocturnos viven ahora bajo un régimen de terror explícito, donde la vida y la seguridad están subordinadas a la voluntad de los delincuentes.

Señora fiscal señor secretario de seguridad pública En Puebla No puede haber crimen organizado con orden público

Entradas Destacadas