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El gobierno del estado, por medio de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT), lleva a cabo una evaluación técnica para definir la factibilidad de una intervención integral o una reconfiguración vial en la Vía Atlixcáyotl, en respuesta a los recientes siniestros ocasionados por carreras ilegales conocidas como “arrancones”, que han provocado la muerte de varias personas en esa zona.
El coordinador de gabinete, José Luis García Parra, señaló que ya se implementan operativos focalizados, principalmente los días jueves, luego de identificar que en esa jornada se registra la mayor concentración de automovilistas que participan en competencias clandestinas. Explicó que estas acciones priorizan la sanción a conductores con placas foráneas que circulan a exceso de velocidad, con la finalidad de disuadir conductas que representan un riesgo para la ciudadanía.
Frente a las exigencias de colectivos de movilidad, quienes demandan mesas de trabajo y un esquema de licencias con evaluación práctica, García Parra indicó que no se descarta la instalación de medidas físicas para regular el tránsito. “Se está realizando un análisis para determinar si es necesaria una intervención de mayor alcance, la colocación de reductores de velocidad u otros dispositivos. Un rediseño vial no está fuera de consideración”, afirmó.
La revisión actual contempla las modificaciones efectuadas durante la administración del exgobernador Sergio Salomón Céspedes. Hasta diciembre de 2023, la Vía Atlixcáyotl contaba con semáforos y cruces peatonales a nivel en puntos estratégicos como el Complejo Cultural Universitario (CCU) de la BUAP, el acceso al fraccionamiento La Vista y el centro comercial Vía San Ángel, los cuales fueron retirados para construir pasos a desnivel con el argumento de mejorar la fluidez vehicular.
Dicha determinación volvió a colocarse en el debate público debido al aumento en las velocidades de circulación y a la percepción de inseguridad vial entre peatones y organizaciones civiles. El resolutivo final de la SMT será dado a conocer en los próximos días por el gobernador Alejandro Armenta, quien determinará si esta vialidad, considerada la más relevante de la zona moderna de Puebla, adoptará nuevamente un esquema más riguroso de control de velocidad.

