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Informes de autoridades internacionales revelaron las operaciones de los cárteles mexicanos en Europa.
El 14 de diciembre de 2021 fue una fecha clave para comenzar a entender el alcance que los cárteles mexicanos de la droga habían logrado. Aquel día, la Guardia Civil española, en colaboración con la Policía Nacional y la Policía de los Países Bajos, desarticularon una red criminal que operaba en la Unión Europea (UE) y estaba ligada al Cártel de los Beltrán Leyva.
En el “viejo continente” se ha detectado la presencia de dos de las organizaciones criminales con mayor expansión y control territorial en México: el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), según informes de inteligencia dados a conocer por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).
En un reporte publicado a inicios de diciembre, en el que también participó la Oficina Europa de Policía (Europol), se expone la manera en que los cárteles mexicanos forman alianzas con grupos criminales europeos para traficar cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana, principalmente.
Para ello se ha estructurado una red conformada por cinco tipos de actores criminales: los cocineros (dedicados a la producción de droga en laboratorios clandestinos); los agentes de bolsa (encargados de los vínculos entre los proveedores y distribuidores); los “enviados” (integrantes de cárteles mexicanos que viajan a la UE para supervisar las operaciones); los intermediarios (participan en el transporte y logística), y los lavadores de dinero.
“La cooperación entre los actores criminales mexicanos y las redes basadas en la UE puede continuar desarrollándose. Dicha cooperación puede consistir en que los productores de droga en México compartan con sus homólogos europeos su pericia para instalar laboratorios” y así producir las sustancias ilícitas, se lee en el informe.

