Leonila Vázquez: La patrona de las patronas

Loading

A los 89 años falleció Leonila Vázquez, mujer originaria de la ranchería Guadalupe, en el municipio de Amatlán de los Reyes, Veracruz, reconocida por haber fundado en 1995 el grupo de ayuda humanitaria a migrantes conocido como “Las Patronas”.

Durante los últimos quince años, Leonila recibió múltiples visitas de periodistas nacionales e internacionales que acudían a la comunidad, ubicada en la zona centro del estado, para conocer la historia de un grupo de mujeres que brindaba alimento y agua a personas migrantes desde las vías del tren. Su iniciativa, nacida de forma espontánea, se convirtió en símbolo de solidaridad y resistencia.

La historia de “Las Patronas” comenzó el 14 de febrero de 1995, cuando dos hijas de Leonila, Rosa y Bernarda Romero, regresaban a casa con bolsas de pan que su madre les había encargado. En el trayecto se encontraron con un tren cargado de migrantes centroamericanos. Al verlos hambrientos, les entregaron las bolsas. Al regresar a casa y contar lo ocurrido, Leonila aprobó el gesto y abrazó a sus hijas. Fue entonces cuando decidieron continuar brindando ayuda a quienes cruzaban por las vías.

Desde entonces, Leonila y sus hijas comenzaron a preparar alimentos sencillos como frijoles, arroz y tortillas. Colocaban la comida en bolsas, amarraban botellas de agua con cuerda, y las lanzaban a los migrantes que viajaban a bordo del tren conocido como “La Bestia”.

En entrevistas previas, Leonila relató que el grupo no nació con una intención política ni como una organización formal. Dijo que se trató de una reacción humana ante una necesidad evidente. La comunidad, con menos de 3 mil habitantes, se fue sumando paulatinamente a la causa mediante donaciones y trabajo voluntario.

En 1997, Norma Romero, otra de sus hijas, vivió un episodio que consolidó su compromiso con el colectivo. Una noche, una mujer centroamericana tocó a su puerta pidiendo ayuda para un migrante herido. Norma acudió a las vías del tren y, al ver la magnitud de la necesidad, decidió integrarse de lleno al grupo.

Durante décadas, Las Patronas enfrentaron condiciones adversas, incluyendo momentos en los que la ayuda humanitaria a personas migrantes era criminalizada. Sin embargo, continuaron su labor, y en 2013 recibieron el Premio Nacional de Derechos Humanos de manos del entonces presidente Enrique Peña Nieto.

Además de proporcionar alimento, el grupo también asistió a migrantes que sufrieron accidentes en el tren, algunos de los cuales perdieron extremidades. También han acompañado denuncias por violaciones a derechos humanos y brindado refugio temporal en un albergue construido en la casa de Leonila, con apoyo de fundaciones.

La casa donde vivía Leonila fue el sitio donde fue velada el 14 de abril. En el altar fue colocada una fotografía en blanco y negro en la que se le observa sentada junto a las vías del tren, empujando una carretilla con bolsas de comida. Durante el velorio, llegaron múltiples coronas de flores y migrantes que conocieron a la fundadora, informó el reportero Antonio Haragán del diario El Mundo de Córdoba.

Leonila fue conocida también como “La Patrona Abuela” y más recientemente como “La Patrona de Las Patronas”. Según su familia, su semblante solo cambiaba cuando se escuchaban las vibraciones del tren, señal de que los migrantes se aproximaban. En esos momentos, su mirada se tornaba seria y de preocupación por no tener suficiente comida para todos.

Sus hijas anunciaron que continuarán el legado de su madre. “Las Patronas” seguirán entregando alimentos, agua y atención humanitaria a quienes cruzan las vías del tren rumbo al norte, como lo han hecho desde hace tres décadas.

El colectivo insiste en que su labor no ha terminado. En palabras de Norma Romero, “si algo nos enseñó mi madre es que cuando alguien tiene hambre, no se le pregunta de dónde viene. Se le da de comer”.

Entradas Destacadas