Decisiones en educación deben privilegiar interés superior de la niñez, coinciden en foro legislativo

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  • Llama Alejandra Barrales a reflexionar sobre la situación educativa en México.

En el foro legislativo “La educación no es un juego”, legisladores y especialistas consideraron que las decisiones en materia educativa deben privilegiar el interés superior de la niñez y resaltaron la necesidad de reflexionar sobre cuántos días efectivos de educación requieren las y los niños.

Al inaugurar este encuentro, la senadora Alejandra Barrales Magdaleno refirió que en 2024 más de 27.52 millones de personas mayores de 15 años confirmaron no saber leer ni escribir o que no habían concluido la educación básica, es decir, se encontraban en situación de rezago educativo.

Además, dijo que 4.13 millones son personas analfabetas; 7.54 millones no concluyeron la primaria y 15.85 millones no terminaron la secundaria, esto significa que una de cada cuatro personas mayores de 15 años vive en condiciones de privación educativa estructural.

Durante la inauguración del foro legislativo “La educación no es un juego”, comentó que a pesar de estos datos, el gobierno propuso reducir las semanas efectivas de aprendizaje. Considero que por la forma como lo había señalado el secretario de Educación Pública parecía “una ocurrencia”.

“Para él, el último mes de labores en las aulas, se mantiene sin un propósito pedagógico, o sea, él confirma, confiesa, que la presencia de los niños, después de estos días que él señala, ya no tiene ningún sentido pedagógico; y que la escuela se convierte a partir de ese momento en una estancia, es una pena escuchar eso de quién tiene a su cargo la educación, la formación de nuestras niñas y nuestros niños”, expresó.

Actualmente, refirió, 243 mil niñas y niños están en educación inicial, cuatro millones cursan preescolar, 12 millones primaria y 6.3 secundaria; en total, más de 23 millones de estudiantes de educación básica y 2.2 millones de docentes están distribuidos en 264 mil centros educativos en el país.

“Estas cifras nos confirman que decisiones de este carácter, de este nivel, no se pueden tomar de manera improvisada”, señaló.

Por ello, llamó a reflexionar sobre lo que está pasando con la educación en México en un sexenio de izquierda, porque no se está discutiendo solamente un calendario escolar, no estamos discutiendo días de asueto, días libres para las niñas y los niños, lo que estamos discutiendo de fondo es el modelo de país que queremos, el modelo de jóvenes, de adolescentes, de niños que queremos.

Explicó que la educación es la construcción de ciudadanía, es la igualdad de oportunidades, es la movilidad social, la convivencia democrática, el lenguaje compartido, la capacidad crítica y la dignidad humana.

De ese tamaño es la educación y cuando un Estado reduce tiempo, dinero y esfuerzo educativo sin generar otras alternativas a las niñas y los niños, cuando no existe educación de calidad, pues lo que termina haciendo es profundizar las desigualdades ya existentes.

El investigador en temas educativos, Eduardo Andere Martínez, habló de las reformas políticas e ideológicas en los últimos sexenios, y señaló que en todos ellos se redujo el presupuesto para la educación, pero en 2019 hubo una disminución notable.

Señaló que si aunado a políticas públicas que no abonan al conocimiento de los estudiantes, tenemos la cultura y el hábito del hogar “anti-aprendizaje”, nos enfrentamos a dos enormes problemas que limitan el desarrollo de este sector, advirtió.  

Teresa Gutiérrez Cortés, directora de Monitoreo de Indicadores Educativos, señaló que el tema de la reducción de días en las aulas abrió un debate importante en cuanto al tiempo efectivo de aprendizaje que requieren las y los niños, anteponiendo que en el sector educativo ninguna decisión puede estar encima del interés superior de la niñez.

Dijo que de acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública 54 de cada 100 niños no acceden a la educación preescolar, lo que implica que desde el inicio hay limitantes en las habilidades de convivencia que los moldean para el aprendizaje; además, de cada 100 estudiantes que entran a primaria sólo 96 la concluyen, de esa cifra, 93 ingresan a la secundaria y 11 quedan fuera del sistema educativo.

En el nivel medio superior, desertan 29 estudiantes; y de los 39 que llegan al nivel superior, sólo ocho concluyen una licenciatura, pero no todos se titulan. Todo ello indica que la trayectoria educativa en México no es lineal y las brechas no afectan igual a la población.

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