![]()
Durante la celebración de la 37ª Cumbre Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana (UA), en Adís Abeba, capital de Etiopía, el presidente de Brasil, Lula da Silva, criticó a Israel por su invasión de la Franja de Gaza luego del ataque genocida del pasado 7 de octubre de 2023.
El Gobierno israelí ingresó al territorio que controlaba el grupo terrorista palestino Hamás, que asesinó a casi 1.500 personas y secuestró a otras 250. Ignorando este contexto, Lula comparó el ataque con el Holocausto nazi.
“Lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza no es una guerra, es un genocidio”, declaró este domingo a la prensa, y dijo que algo similar a “una guerra entre un ejército muy preparado y mujeres y niños” no había ocurrido antes en la historia, salvo “cuando Hitler decidió matar a los judíos”.
“Los comentarios del presidente brasileño son vergonzosos y severos”, aseguró este lunes el Canciller israelí, Yisrael Katz, quien recalcó que “nadie dañará el derecho de Israel a defenderse”. Además, el ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant, también criticó a Lula: “a una organización terrorista genocida, Hamas, y al hacerlo, avergonzar a su pueblo”.
Por su parte, en un comunicado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó las palabras de Lula de “vergonzosas y graves” y argumentó que buscan “trivializar el Holocausto” y “el derecho de Israel a defenderse”.
“Comparar a Israel con el Holocausto nazi y con Hitler es cruzar una línea roja. Israel lucha por su defensa y por asegurar su futuro hasta la victoria total y lo hace respetando el derecho internacional”, dijo Netanyahu en un comunicado divulgado por su oficina.
De esta manera, el Gobierno con sede en Jerusalén quitó al Embajador israelí de Brasilia, y declaró a Lula como “persona non grata”, por lo que no puede ingresar a Israel sin autorización previa. De esta manera, a pesar de que Brasil y el Estado judío habían afianzado sus relaciones durante el gobierno de Jair Bolsonaro, las relaciones diplomáticas entre ambos Estados, con tan solo 1 año de mandato socialista, ha colapsado totalmente.
Las dos mayores entidades israelíes en Brasil se sumaron este domingo a la condena de Benjamin Netanyahu: “El Gobierno brasileño está adoptando una postura extrema y desequilibrada en relación al trágico conflicto en Medio Oriente, y abandonando la tradición de equilibrio y búsqueda de diálogo de la política exterior brasileña”, afirmó en una nota la Confederación Israelita de Brasil (CONIB).
La Federación Israelita del Estado de São Paulo, que congrega a la mayor parte de la comunidad judía en Brasil, también protestó a través de una nota. “Comparar la legítima defensa del Estado de Israel contra un grupo terrorista que no mide esfuerzos para asesinar israelitas y judíos con la industria de muerte de Hitler es de una maldad infinita”, señaló.
Una mayoría de la oposición brasileña pedirá un “impeachment” (juicio político) contra el presidente socialista Lula da Silva, por sus recientes críticas al pueblo judío, que Israel respondió declarándolo “persona non grata”, por lo que no podrá entrar al país.
“Más de 60 diputados presentaremos una petición de “impeachment” contra Lula por esa declaración abominable”, afirmó la diputada bolsonarista Carla Zambelli en sus redes sociales, por comparar a los judíos con los nazis.
Según la parlamentaria de derecha, el impeachment toma como base legal para apartar a Lula del Gobierno bajo el supuesto del crimen de responsabilidad cometer un acto de hostilidad contra una nación extranjera.
El pedido se fundamenta en el artículo 5 de la Ley de los Crímenes de Responsabilidad, que establece que haber cometido “acto de hostilidad contra una nación extranjera, expuesto a la República a peligro de guerra o comprometido la neutralidad”.
El domingo, Lula definió como “genocidio” y matanza” la campaña militar de Israel contra Hamas en Gaza, y después afirmó que no ha habido ningún otro momento similar en la historia, a excepción de “cuando Hitler decidió matar a los judíos”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó rápidamente que el presidente brasileño había cruzado una línea roja y poco después su Gobierno declaró al mandatario “persona non grata” hasta que pida disculpas por sus dichos.