Joe Biden minimiza feminicidios

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Luego de un brutal crimen en Georgia en el cual un inmigrante ilegal de origen venezolano asesinó de manera extremadamente violenta a una joven de nombre Laken Riley, el presidente de los Estados Unidos no solo mostró una lamentable imagen en el contenido de su discurso del «Estado de la Unión» sino que además brindó un paupérrimo manejo de la situación social que azota al país desde el ámbito de la seguridad.

El pasado 22 de febrero un inmigrante ilegal de origen venezolano llamado José Antonio Ibarra fue autor en el estado de Georgia de un aberrante crimen contra la joven de 22 años Laken Riley. Ibarra, de 26 años de edad, se encuentra en prisión acusado de homicidio con malicia y secuestro luego de que la joven estudiante de enfermería haya sido descubierta sin vida al costado de un sendero en la Universidad de Georgia con el cráneo desfigurado con un objeto contundente.

Ibarra, como era de esperar ingresó ilegalmente a los Estados Unidos proveniente de Venezuela, al igual que su hermano Diego Ibarra, con un fuerte vínculo con la banda criminal venezolana «El Tren de Aragua» la cual posee un alto índice de peligrosidad. Al igual que su hermano, Diego Ibarra también posee un alto índice de peligrosidad para las autoridades estadounidenses, siendo que en el pasado fue deportado a México y logró reingresar al país a pesar de numerosos cargos en su contra por falsificación de documentos y agresiones contra agentes de la patrulla fronteriza.

Ya que el asesinato de Riley se dio en el contexto de la política de Biden de mantener las fronteras abiertas, sumado al hecho de velar por los derechos de los inmigrantes ilegales antes que aquellos de los ciudadanos estadounidenses, se esperaba que el presidente en su discurso por la apertura de las sesiones legislativas de un mensaje contundente frente a los crecientes índices de criminalidad a manos de inmigrantes en el país, en cambio solo se observó un penoso espectáculo en el cual la ira de los familiares se apoderó de la escena.

Al principio de su discurso en el Congreso, Biden se rehusó a hablar del caso e incluso se negó a mencionar a la joven asesinada, hasta que la diputada republicana Marjorie Taylor Greene salió al cruce del mandatario exigiéndole que la nombre, forzándolo a mencionarla aunque haciéndolo de una manera errónea denotando la falta de aptitud mental que Biden posee ya que se equivocó el nombre y la llamó «Lincoln Riley» en lugar de su verdadero nombre Laken.

La ineptitud de Biden para referirse a la joven de manera adecuada generó la ira de la familia de la misma, quienes rechazaron una invitación del diputado republicano de Georgia Mike Collins al SOTU. La madre de Riley se refirió al presidente como «patético» y le enfatizó que si iba a mencionar a su hija que por lo menos la nombre por su verdadero nombre.

Greene le había anticipado previamente al presidente que nombre a la joven asesinada por Ibarra, e incluso llegó a otorgarle un pin con la leyenda «Laken Riley, say her name», el cual Biden decidió ignorar y frente a la reacción de la diputada georgiana, el presidente confundió el nombre.

No solo Biden no se disculpó por pronunciar mal el nombre de la joven asesinada frente a todo el país, sino que horas después sí se disculpó a través de la televisión por haber utilizado el termino «ilegal» para referirse a José Ibarra señalando que debería haber utilizado el término «indocumentado» en su lugar. En su entrevista con el medio MSNBC Biden señaló que no sería irrespetuoso con ningún inmigrante ilegal en el país ya que «ellos construyeron el país», a pesar de faltarle el respeto la joven asesinada confundiendo su nombre en dos ocasiones durante su discurso.

Las declaraciones de Biden a través de la televisión provocaron la ira de todo el arco republicano y aumentó aún mas la furia de la familia de la joven. El jefe de la cámara baja de los Estados Unidos, Mike Johnson, quien observó a lo largo de toda la noche con disgusto el discurso de Biden exigió al presidente que se disculpe con la familia de Riley en lugar de hacerlo con el ilegal que la asesinó, llamando al acto realizado por el demócrata como una «vergüenza».

A diferencia de las vergonzosas declaraciones de Biden acerca de la situación, quien sí homenajeó a la joven asesinada fue el ex-presidente Donald Trump quien además se reunió con la familia Riley en un acto realizado en el estado de Georgia antes de comenzar el mismo. A su vez, responsabilizó al presidente en funciones por la muerte de la joven debido a su política de fronteras abiertas. 

Actualmente el sospechoso de haber mutilado a Riley se encuentra en prisión por el homicidio de la joven, habiéndosele negado la posibilidad de salir bajo el pago de la fianza debido a antecedentes penales en la Ciudad de Nueva York, sumado a las presuntas conexiones con el narcotráfico venezolano.

No solo José Ibarra ingresó a los Estados Unidos de manera ilegal, ya que su hermano Diego también lo hizo luego de haber sido deportado a México una primera vez. Actualmente Diego Ibarra se encuentra tras las rejas por falsificación de documentos y la agresión a un agente de la policía fronteriza.

Al igual que José y Diego, un tercer hermano de nombre Argenis Ibarra fue deportado en dos ocasiones separadas antes de volver a ingresar de manera ilegal a los Estados Unidos. Los tres hermanos actualmente se encuentran detenidos por distintos cargos y en distintas localidades y se encuentran vinculados al mismo tiempo en el caso del homicidio de Riley ya que los tres residían en el mismo inmueble en Athens, Georgia.

El caso de Laken Riley ha despertado un gran sentimiento de ira por sobre los inmigrantes ilegales en Estados Unidos y el destrato que le ha dado el gobierno federal a los ciudadanos estadounidenses frente a la crisis migratoria en la frontera sur por la cual el secretario de seguridad nacional Alejandro Mayorkas fue acusado y espera su juicio en el Congreso por una posible destitución.

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