Entre payasos y bufones se maneja el Ayuntamiento de Tehuacán

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Por Chester Hernández

Tehuacán, Puebla.— El Ayuntamiento de Tehuacán vuelve a colocarse en el centro de la polémica, esta vez por una decisión que ha desatado indignación, incredulidad y molestia entre el sector turístico y empresarial del municipio. La reciente designación de Daniel Guzmán alias “el payasito pedorrín” como nuevo director de Turismo ha sido interpretada como una muestra más de la improvisación, el amiguismo y la falta de seriedad con que se gobierna en esta administración.

La inconformidad no se hizo esperar. Restauranteros, hoteleros y operadores turísticos —agrupados en la Canirac y otras asociaciones— manifestaron su rechazo a lo que consideran un acto de desprecio hacia un sector clave para el desarrollo económico local. Coinciden en que Tehuacán arrastra un rezago histórico en materia turística y que hoy, más que nunca, requiere perfiles profesionales, con preparación y experiencia probada, no designaciones basadas en ocurrencias o compromisos personales.

Según representantes del gremio, el nuevo titular de Turismo solo cuenta con estudios de nivel secundaria, y su trayectoria está más relacionada con el entretenimiento infantil y la animación que con la planeación turística. En pocas palabras, denunciaron, el Ayuntamiento ha colocado a un payaso a dirigir el turismo, y lo que podría sonar a chiste, en realidad refleja la triste comedia en que se ha convertido la administración municipal.

Hasta hace unas semanas, la dependencia estaba a cargo de Raúl Tobón, cuya salida abrió la expectativa de un relevo técnico y profesional. Sin embargo, la llegada de Guzmán ha sido vista como un retroceso grotesco, una burla al sector productivo y a la ciudadanía que demanda resultados, no espectáculos.

Los empresarios advirtieron que esta decisión podría profundizar la crisis turística que enfrenta Tehuacán, debilitando aún más la formalidad del sector y enviando un mensaje lamentable: que en el municipio cualquier perfil, sin formación ni méritos, puede ocupar un cargo estratégico.

Al final, la inconformidad del gremio turístico es solo un reflejo del hartazgo ciudadano ante la falta de rumbo y la simulación que imperan en el gobierno local. Tehuacán merece ser dirigido con responsabilidad, con visión y con compromiso real por el desarrollo; no puede seguir siendo escenario de ocurrencias ni pista de circo político.

El turismo no es un juego, ni un espectáculo de payasos. Es una oportunidad para generar empleo, inversión y orgullo local. Pero mientras el Ayuntamiento siga gobernado por un bufon, el municipio seguirá pagando el precio de la improvisación .

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