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Saif al-Adel, un ex oficial de las fuerzas especiales egipcias y miembro de alto rango de Al Qaeda, fue identificado esta semana como el nuevo máximo líder “indiscutible” de la organización terrorista, según un nuevo informe de la ONU.
Inmediatamente después de que la noticia se haga pública, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció una recompensa de US$ 10 millones de dólares por su cabeza, bajo los cargos de conspirar para asesinar ciudadanos estadounidenses, de destruir propiedad del gobierno estadounidense y de destruir armamento perteneciente a las Fuerzas Armadas norteamericanas.
Esta noticia también confirma la muerte de Ayman al-Zawahiri, cuya muerte en un ataque con misiles por parte de Estados Unidos había sido reportada en agosto del año pasado. Su muerte no había sido reportada por Al Qaeda y se especulaba que el Pentágono había eliminado al objetivo equivocado.
Sin embargo, la designación de Seif al-Adel como líder máximo de la organización en algún momento de los últimos meses confirma lo que fue uno de los golpes más duros a la organización desde que Osama bin Laden fue asesinado en 2011.
Sobre el antiguo líder de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, quien murió en un ataque con aviones no tripulados de la CIA en Afganistán el 1ro de agosto de 2022, también había una recompensa millonaria. Se desconoce si fue recolectada. Fuente: Reuters
La muerte de Zawahiri aumentó la presión sobre el grupo para elegir un líder estratégico que pueda planificar operaciones mortales y dirigir una red yihadista del tamaño de Al Qaeda, la más grande del mundo.
Aunque un funcionario de inteligencia estadounidense dijo en enero que la sucesión de Zawahiri seguía sin estar clara, el informe de las Naciones Unidas que evalúa los riesgos del grupo terrorista asegura que “en las discusiones de noviembre y diciembre, muchos Estados miembros consideraron que Seif al-Adel ya está operando como el líder de facto e indiscutible del grupo“.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos cree que Adel tiene su sede de operaciones en Irán, a diferencia de líderes anteriores de la organización que solían estar enemistados con la teocracia chiíta. Hasta esta designación, Adel era miembro del “consejo de liderazgo de Al Qaeda” y encabezaba el comité militar de la organización.
A diferencia de sus predecesores, quienes se han caracterizado por mantener un perfil alto con videos amenazando a Estados Unidos, expertos afirman que Adel planeó ataques desde las sombras mientras ayudaba a convertir a Al Qaeda en el grupo terrorista más mortífero del mundo.
“Muchos expertos argumentan que tuvo un papel operativo importante en el pasado, pero que no está equipado para el liderazgo“, dijo Jerome Drevon, analista senior de Jihad y Conflicto Moderno en el International Crisis Group. “Sus habilidades son más adecuadas para la organización de operaciones armadas que para la administración de una amplia red de afiliados“, agregó.
Adel fue acusado en noviembre de 1998 por un gran jurado federal de Estados Unidos por haber tenido un rol activo en los atentados con bombas contra las embajadas de Estados Unidos en Tanzania y Kenia que acabaron con la vida de 224 civiles e hirieron a más de 5.000 personas.
Más allá de las operaciones en África, sus campos de entrenamiento y su vínculo con el asesinato del periodista estadounidense Daniel Pearl en Pakistán en 2002, según investigadores estadounidenses, solo unos pocos datos adicionales se conocen sobre Adel.
Adel habría jugado un papel clave en la organización de la emboscada de helicópteros estadounidenses en Mogadiscio, Somalia, conocida como el incidente “Black Hawk Down“, en 1993, que acabó con la vida de 18 militares estadounidenses. Eso marcó el comienzo de la retirada de la misión de mantenimiento de paz de la ONU en Somalia que quedó inmortalizada en la película del mismo nombre.
Antes que eso, Adel se habría unido a otros militantes árabes que luchaban contra las tropas de ocupación soviéticas en Afganistán, donde finalmente dirigió un campo de entrenamiento antes de convertirse en una figura importante de Al Qaeda. Finalmente, el gobierno de Estados Unidos asegura que Adel también fue clave para la formación del Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS).
El sitio web del Programa de Recompensas por la Justicia estadounidense dice que después de los bombardeos de África, el ex teniente coronel del ejército egipcio se mudó al sureste de Irán, donde vive bajo la protección del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), una situación extraña para un alto miembro de Al Qaeda.
Varios líderes de Al Qaeda fueron puestos bajo arresto domiciliario en abril de 2003 por Irán, incluido Adel. No obstante, tiempo después, tanto él como otras cuatro cabecillas fueron liberadas a cambio de un diplomático iraní que fue secuestrado en Yemen. Si bien todos huyeron de Irán tras su liberación, Adel habría desarrollado una buena relación con el liderazgo de la Guardia Revolucionaria, y se quedó en el país persa.
En un mensaje publicado en Twitter el miércoles, la misión iraní ante las Naciones Unidas negó que Adel estuviera en Irán. “Vale la pena señalar que la dirección del llamado líder recién nombrado de Al-Qaeda es incorrecta. Esta desinformación podría obstaculizar potencialmente los esfuerzos para combatir el terrorismo“, aseguró, aunque sin dar evidencia.
Militantes de Al Qaeda sostienen una imagen del fundador del grupo terrorista, Osama Bin Laden. Fuente: BBC News.
Ali Soufan, ex agente especial del FBI que rastreó a agentes de Al Qaeda, escribió en un perfil publicado por el Centro de Lucha contra el Terrorismo que Seif al-Adel, nombre que significa “espada de justicia”, es una figura astuta con cara de póker. Su verdadero nombre es Mohammed Salahuddin Zeidan.
“Su temperamento también se ha vuelto notorio. Poseedor de una ‘lengua cáustica’, es propenso a amenazar con violencia contra cualquiera que le desagrada, y es conocido por enfrentar la deslealtad con una fuerza rápida y despiadada“, escribió Soufan. “Hacia los subordinados puede ser despectivo, incluso brutal, en el calor del momento“, agregó.
Expertos en el grupo yihadista afirman que Adel comenzó su larga y sangrienta carrera en 1981, cuando se sospechaba que estaba involucrado en el asesinato por soldados islamistas del presidente egipcio Anwar al-Sadat durante un desfile militar en El Cairo.
“Los antecedentes militares profesionales de Seif al-Adel y su valiosa experiencia como jefe del comité militar de Al Qeada antes del 9/l1 significan que tiene fuertes credenciales para asumir el liderazgo general de Al Qaeda“, dijo Elisabeth Kendall, experta en yihad de la Universidad de Oxford.