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Por Chéster Hernández
Mientras la Arena Puebla ofrecía anoche una función de lucha libre de alto nivel, con gradas llenas y un público entregado, en las calles de la ciudad se desarrollaba otra “función” muy distinta: la de la inseguridad cotidiana que, lejos de ser espectáculo, se ha convertido en una constante alarmante para los habitantes del municipio.
De poco sirven los reflectores, la música y la emoción dentro del recinto cuando, al salir, los ciudadanos se enfrentan a la ausencia de vigilancia. Testigos reportaron que en las inmediaciones y en diversas zonas de la ciudad no se observó presencia policial alguna. Las patrullas, como en muchas otras ocasiones, brillaron por su ausencia, dejando en evidencia una preocupante falta de estrategia en materia de seguridad pública.
La situación no es nueva. Bajo la administración del alcalde Pepe Chedraui, se ha insistido en proyectar una imagen de progreso y control; sin embargo, los hechos contradicen el discurso. La llamada “Puebla imparable” vuelve a tropezar con una realidad que no puede ocultarse: la inseguridad sigue siendo uno de los principales problemas del municipio.
Vecinos y asistentes coinciden en que la falta de vigilancia no solo pone en riesgo el patrimonio de las personas, sino también su integridad. Robos, asaltos y situaciones de violencia continúan registrándose sin una respuesta efectiva por parte de las autoridades. La percepción de abandono crece, y con ella, la desconfianza hacia las instituciones encargadas de garantizar la seguridad.
Resulta preocupante que, mientras se invierte en eventos y espectáculos para atraer público, no se priorice lo esencial: la protección de los ciudadanos. La noche dejó claro que hay dos realidades en Puebla: la del entretenimiento bajo techo y la de la vulnerabilidad en las calles.
La pregunta es inevitable: ¿hasta cuándo seguirá siendo más segura la ficción del ring que la realidad urbana? La respuesta, por ahora, parece quedar en silencio, el mismo que dejan las patrullas ausentes en una ciudad que exige, cada vez con mayor urgencia, resultados concretos.



