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La falta de consenso para renovar automáticamente el T-MEC no implica su cancelación, sino la activación del mecanismo de revisión anual previsto en el propio tratado, explicó el diputado federal Alejandro Carvajal Hidalgo. El acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá seguirá vigente hasta 2036.
Carvajal Hidalgo detalló que el T-MEC, en vigor desde 2020, tiene una duración inicial de 16 años. Su artículo 34.7 establece que a los seis años de operación, los tres países debían manifestar si coincidían en extender la vigencia por otros 16 años. Al no alcanzarse ese acuerdo, el tratado no desaparece: entra en una fase de revisión cada año, donde cualquiera de las partes podrá decidir si lo renueva por un nuevo periodo.
“Lo que cambia es el mecanismo de revisión. Ahora habrá evaluaciones anuales, lo que puede generar incertidumbre para las inversiones y para las empresas que dependen del comercio entre los tres países”, señaló el legislador.
Ante este escenario, Carvajal Hidalgo planteó que México debe prepararse con visión de largo plazo. Propuso fortalecer el mercado interno, impulsar una política industrial más sólida, apoyar a pequeñas y medianas empresas y diversificar mercados de exportación. Como ejemplo, citó el Acuerdo Global Modernizado con la Unión Europea, que fortalece a sectores como el automotriz, farmacéutico y químico.
“América del Norte seguirá siendo una de las regiones económicas más importantes del mundo. Lo que necesitamos es que las decisiones políticas no pongan en riesgo la certidumbre que requieren los trabajadores, las empresas y las inversiones”, afirmó.
El diputado también advirtió sobre el artículo 34.6 del T-MEC, que permite a cualquier país notificar su retiro con seis meses de anticipación. Aunque aclaró que no es un escenario inmediato, subrayó que su existencia obliga a México a participar en el proceso “con claridad, responsabilidad y defensa del interés nacional”.
Para Carvajal Hidalgo, la revisión representa una oportunidad para actualizar el acuerdo y fortalecer la integración regional, con prioridad en el desarrollo económico, la generación de empleo y el bienestar de las familias. “Será clave para definir el futuro comercial de la región y consolidar una relación económica basada en reglas claras, cooperación y prosperidad compartida”, concluyó.
