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Por Chéster Hernández
Tehuacán, Puebla.— La tarde de este domingo, el reportero Iván González fue presuntamente agredido y detenido por elementos de la Policía Municipal de Tehuacán mientras realizaba la cobertura informativa sobre la caída de árboles registrada en la zona conocida como la Curva del Molino.
De acuerdo con los primeros reportes, el comunicador documentaba las afectaciones ocasionadas por el incidente cuando policías municipales intervinieron de manera violenta, impidiéndole continuar con su labor periodística. Testigos señalaron que el reportero fue sometido por los uniformados y posteriormente trasladado a bordo de una patrulla oficial, situación que generó indignación entre ciudadanos y representantes de medios de comunicación.
La agresión contra Iván González vuelve a encender las alarmas sobre el clima de hostilidad que enfrentan periodistas en Tehuacán, donde en los últimos meses se han multiplicado las denuncias ciudadanas por abuso de autoridad, inseguridad y presuntos excesos cometidos por corporaciones policiales.
Diversos sectores sociales cuestionaron el actuar de los elementos municipales al considerar que la cobertura de hechos de interés público no representa ningún delito y, por el contrario, constituye un derecho protegido por la libertad de expresión y el ejercicio periodístico.
La administración encabezada por el alcalde Alejandro Barroso Chávez ha sido objeto de constantes críticas debido al incremento de hechos delictivos y a los señalamientos por presuntas violaciones a derechos humanos dentro del municipio. Organizaciones civiles y representantes del gremio periodístico exigieron una investigación inmediata para esclarecer la actuación de los policías involucrados y deslindar responsabilidades.
Hasta el cierre de esta edición, el gobierno municipal no había emitido una postura clara sobre la detención del reportero ni sobre las condiciones en las que fue liberado. La ausencia de información oficial ha generado mayor molestia entre la población, que reclama transparencia y respeto al trabajo de los medios de comunicación.
La agresión contra periodistas no solo representa un ataque directo a la libertad de prensa, sino también un intento de intimidar a quienes documentan acontecimientos de interés social. En un contexto marcado por la violencia y la desconfianza ciudadana hacia las autoridades, este tipo de acciones profundizan la percepción de impunidad y abuso de poder dentro de la corporación policial de Tehuacán.